Acuerdo de 7.000 millones para corredor Andes‑Atlántico sellado en NY
El gobierno anunció una inversión histórica de hasta siete mil millones de dólares para obras de infraestructura, mientras el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, criticó en la misma ciudad la política económica de Milei. Los encuentros con inversores dejaron opiniones encontradas y pocas expectativas a corto plazo para la microeconomía.
Durante la última semana, Javier Milei, su ministro de Economía Luis Caputo y el gobernador bonaerense Axel Kicillof coincidieron en Nueva York, pero cada uno siguió una agenda distinta. El punto de convergencia fue la presencia de inversores y empresarios internacionales, que escucharon dos versiones de la economía argentina.
El anuncio oficial del gobierno fue la firma del “Corredor Andes‑Atlántico”, un acuerdo bilateral con Estados Unidos que contempla inversiones de hasta USD 7.000 millones a partir de 2027. Según el texto, los fondos se destinarán a infraestructura energética, minería, transporte y telecomunicaciones. El pacto fue sellado por el canciller Pablo Quirno y el subsecretario de Estado estadounidense Chris Landau, en representación de Milei y del presidente Donald Trump.
En paralelo, Caputo sostuvo reuniones en la sede de JP Morgan, donde el CEO regional Facundo Gómez Minujín comentó que Argentina podría alcanzar el “grado de inversión” si Milei resultara reelecto en 2027. La declaración, sin datos de respaldo, quedó a la espera de una respuesta concreta del mercado.
Kicillof, por su parte, se reunió con fondos de inversión y empresarios para exponer sus críticas al modelo de Milei y al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Según fuentes que prefirieron mantenerse en el anonimato, la recepción de su exposición fue mejor de lo esperado: “le cayó mejor de lo que esperaban”, señaló una fuente off‑the‑record. El gobernador habría mantenido la calma, sin lanzar insultos, y habría subrayado que la Argentina está “desaprovechando el nuevo orden mundial” por decisiones que, a su juicio, carecen de un plan de desarrollo concreto. Remató con una referencia al acuerdo de 2013 entre YPF y Chevron, señalando supuestas similitudes con la actual coyuntura.
Los sectores industriales y comerciales mostraron una postura más reservada. Ante la consulta de Infobae, la mayoría de los empresarios evitó comentar los viajes y señaló que los temas tratados – política exterior e infraestructura – “no generan expectativas en el corto plazo sobre la problemática de la micro que afecta a las pequeñas y medianas empresas”. Esa percepción se dio en un contexto de datos oficiales del INDEC que mostraron una caída del 2,9 % mensual del EMAE en julio y un aumento de la pobreza al 32,3 % de la población en el primer semestre. Caputo intentó relativizar esos números, atribuyéndolos a “shocks transitorios” como la escasez de gas y las nevadas que afectaron a la industria y la construcción, y afirmó que la pobreza actual es menor que el 52,9 % registrado en el primer semestre de 2024.
La tensión entre ambas posturas quedó patente en la arena digital. Caputo atacó en X la visita de Kicillof, acusándolo de “espantar a muchos argentinos” y de “asustar internacionalmente”. Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y asesor de la mesa chica del ministro, calificó el discurso del gobernador de “vergonzoso” y “cipayo”, argumentando que podría dañar la percepción de los activos argentinos.
Quedan abiertas varias preguntas: ¿el corredor



