AGN denuncia BCRA pérdida de USD 1.023 millones por derivados de oro. Banco central asegura superávit de USD 2.505 millones
La Auditoría General de la Nación señaló que el Banco Central habría registrado una pérdida de USD 1.023 millones al operar con derivados respaldados por sus reservas de oro. El BCRA respondió que, sumando la revaluación del metal, el resultado neto del año 2025 fue positivo en USD 2.505 millones, y acusó a la AGN de motivaciones políticas.
La AGN emitió un informe sobre los estados contables del Banco Central al 31 de diciembre de 2025 en el que se indica una pérdida de USD 1.023 millones vinculada a operaciones financieras con el oro de las reservas. Según el presidente de la Auditoría, Juan Manuel Olmos, esas operaciones se liquidaron en dólares y generaron un resultado negativo de 1,5 billones de pesos. De ese total, USD 960 millones corresponden al resultado de los contratos y USD 62,8 millones al pago de primas de opciones.
Olmos sostuvo que la entidad “erró el cálculo” al usar derivados y que la AGN no había registrado antes una pérdida de tal magnitud ni el uso de reservas físicas de oro en este tipo de operaciones. Además, diferenció la pérdida de los derivados de la ganancia obtenida por la revaluación del oro, que habría superado los 8 billones de pesos durante 2025.
El Banco Central contestó que los contratos formaban parte de una estrategia de cobertura del 100 % de la posición en oro y que, por ello, no pueden evaluarse de forma aislada. Reconoció el resultado negativo de los instrumentos financieros, pero lo atribuyó al aumento del precio del metal, señalando que “toda operación de cobertura conlleva un costo”. Al combinar la pérdida de los derivados con la apreciación del oro, el BCRA afirmó que la posición neta del activo quedó positiva en USD 2.505 millones en 2025.
En su comunicado, la autoridad monetaria insistió en que la evaluación correcta debe considerar ambas partes de la operación en conjunto. También afirmó que la práctica de cubrir la posición en oro no es nueva, recordando que entre 2007 y 2011 se pagaron montos similares en instrumentos comparables.
El desacuerdo no se limita a los números. La AGN describió los derivados como una apuesta especulativa sobre la evolución del precio internacional del metal, mientras que el BCRA los califica de cobertura. En palabras del Banco Central, “una operación financiera no puede ser de cobertura y especulativa a la vez”. Además, el BCRA acusó a la AGN de actuar con “fines puramente políticos” y de apartarse de sus atribuciones institucionales, argumentando que la auditoría busca desprestigiar a la conducción del banco central.
Paralelamente, la AGN remitió al BCRA una auditoría de gestión sobre el traslado de reservas físicas de oro al exterior. Según el informe, parte del metal fue enviado en 2024 al Banco de Pagos Internacionales (BIS) en Suiza, bajo la dirección del presidente del BCRA, Santiago Bausili. El mandatario explicó que la medida buscó convertir barras de menor aceptación comercial en lingotes de mejor calidad, con un costo inferior al histórico, y que la información no se difundió en tiempo real para evitar maniobras de terceros.
En resumen, la disputa entre la AGN y el BCRA gira en torno a la forma de contabilizar los derivados sobre oro y a la interpretación de sus resultados. Mientras la auditoría señala una pérdida de más de mil millones de dólares, el Banco Central mantiene que la estrategia global generó un superávit de USD 2.505 millones, al combinar la cobertura con la fuerte revaluación del metal. La controversia sigue abierta y ambas partes se acusan mutuamente de motivaciones políticas.





