Arte terapia corta recuperación y baja consumo de analgésicos
Un informe de la OMS y el University College London muestra que la intervención artística reduce cortisol, presión arterial y dolor. Los datos indican menos uso de opioides y estancias hospitalarias más breves, una ventaja que llega a pacientes de todas las edades.
Un informe de evidencia número 67 elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el University College London (UCL) reúne los resultados de más de 3.000 estudios sobre arte terapia. Según la investigación liderada por la Dra. Daisy Fancourt, las intervenciones artísticas activan circuitos cerebrales de recompensa y regulación emocional, disminuyen los niveles de cortisol y estabilizan la presión arterial. En la práctica clínica, esos cambios se traducen en una menor necesidad de analgésicos, incluidos los opioides, y en una reducción medible de los tiempos de recuperación hospitalaria.
En el Reino Unido, la combinación de arte y salud se estima que aporta ocho mil millones de libras anuales en mejoras de calidad de vida y ahorro de costos sanitarios. Los beneficios se observan en poblaciones infantiles, adultas y mayores. En niños, la terapia artística se aplica sobre todo en tratamientos oncológicos, trastornos del espectro autista, TDAH, trauma y trastorno de estrés postraumático, así como en cirugías de larga recuperación. La expresión no verbal que ofrece el arte ayuda a reducir la ansiedad y la desesperación que acompañan a los procedimientos invasivos y al aislamiento hospitalario.
En adultos y adultos mayores, la práctica artística se emplea en casos de dolor crónico, depresión mayor y enfermedades neurológicas como Parkinson, Alzheimer y accidente cerebrovascular. En pacientes oncológicos, la creatividad se asocia con mayores tasas de supervivencia y mejor tolerancia a la quimioterapia. La estimulación de la neuroplasticidad favorece la reserva cognitiva y permite que el cerebro reorganice rutas, lo que se traduce en una recuperación más rápida de funciones perdidas.
El estudio también destaca que el 36,7 % de los adultos en Estados Unidos combina terapias complementarias, entre ellas la arte terapia, con la medicina convencional. A nivel global, el mercado de la medicina integrativa y complementaria alcanzó los 35.620 millones de dólares en 2025 y se proyecta que llegue a 264.000 millones para 2035, con una tasa de crecimiento anual del 22,18 %. La OMS ha adoptado la Estrategia Global sobre Medicina Tradicional e Integrativa 2025‑2034 para formalizar la inclusión de estas prácticas en los sistemas de salud pública.
Los resultados obtenidos hasta ahora no son meras percepciones subjetivas. La evidencia muestra que la actividad artística reduce fisiológicamente el cortisol, la hormona del estrés, y regula la frecuencia cardíaca, lo que disminuye la percepción del dolor. En el contexto quirúrgico, esa reducción se refleja en una menor demanda de analgésicos y opioides después de la operación, y en una estancia hospitalaria más corta.
Diversos hospitales y centros de salud de varios países ya han incorporado modelos combinados de arte terapia dentro de la atención integral, bajo la lógica del “Whole‑Person Care”. La tendencia sugiere que la medicina tradicional y la arte terapia seguirán convergiendo, impulsadas por la evidencia científica y por la demanda de los pacientes de recibir un cuidado que considere tanto el cuerpo como la mente.



