Bebidas para el hogar impulsan inflación a 2,7 % en septiembre
El último relevamiento de la consultora LCG muestra que la categoría de bebidas e infusiones para consumo doméstico subió 14 % en las últimas cuatro semanas, aportando casi dos puntos al índice general. Ese empuje eleva la inflación mensual a 2,7 %, rompiendo la tendencia a la baja que el Gobierno celebró en agosto.
El informe de alta frecuencia de LCG indica que, tras una caída inicial del 0,7 % que abrió el mes, los precios de alimentos y bebidas volvieron a subir en la cuarta semana de septiembre, registrando un incremento del 1,7 % respecto a la semana anterior. Fue la tercera semana consecutiva con alzas, lo que pone en duda la continuidad de la desinflación que el Ejecutivo anunció en agosto.
El dato que más llama la atención no es la variación semanal, sino la media mensual. Según el mismo relevamiento, la inflación promedio de las últimas cuatro semanas se disparó a 2,7 %, un salto de 0,9 puntos porcentuales respecto a la medición previa. La categoría “bebidas e infusiones para consumir en el hogar” fue la responsable directa de ese movimiento, acumulando un aumento del 14 % en el mismo período y generando una incidencia de 1,98 puntos porcentuales sobre el total.
En el desglose semanal, la mayor parte del alza provino de productos de primera necesidad. Las carnes subieron un 1,1 %, las verduras experimentaron un fuerte salto del 3,9 % y los productos de panificación, cereales y pastas avanzaron un 2,1 %. A este conjunto se sumaron las comidas listas para llevar (+2,8 %) y la categoría de azúcar, miel, dulces y cacao (+2,3 %). Por el contrario, apenas se registró una contracción: aceites y condimentos bajaron un escaso 0,5 %.
Otro indicador que LCG sigue de cerca es el índice de difusión, que mide la proporción de productos con variaciones de precio. En la cuarta semana de septiembre el porcentaje de artículos con alzas creció de forma notable, mientras que la dispersión de los cambios se amplió y se orientó claramente hacia valores positivos. La balanza se aleja del escenario de la primera semana del mes, cuando predominaban las bajas de precios.
Este panorama privado contrasta con la información oficial del INDEC. En agosto, el organismo estatal informó que el IPC general fue del 1,7 %, el nivel más bajo en catorce meses, y que el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas también se ubicó en 1,7 %, mostrando una marcada moderación. Sin embargo, la inflación mayorista (IPIM) ya había repuntado al 2,1 % en agosto, rompiendo la tendencia a la baja que el Gobierno intentaba consolidar.
La diferencia entre los datos de LCG y la narrativa oficial plantea varias preguntas. ¿Hasta qué punto la metodología de alta frecuencia captura variaciones que el INDEC aún no refleja? ¿Qué impacto tendrá el fuerte repunte de bebidas e infusiones en la cifra oficial que se publicará el 13 de octubre? Y, sobre todo, ¿cómo reconciliar la presión alcista de categorías esenciales con la promesa de estabilidad de precios que el Ejecutivo ha venido defendiendo?
Hasta que el INDEC publique el IPC de septiembre, la señal que envía el relevamiento privado es clara: la inflación está retomando impulso, y la categoría de bebidas para el hogar se ha convertido en el motor que podría frenar la desinflación anunciada. El próximo dato oficial será decisivo para validar o desmentir



