Bomberos evacuados por la intensidad del incendio en Villa de Leyva
El fuego, que empezó el sábado 19 de septiembre en el cerro San Marcos, ya quemó cerca de 380 hectáreas y movilizó a más de 400 personas. La UNGRD destinó 3.000 millones de pesos para el combate aéreo y el gobernador añadió 1.000 millones para dos helicópteros. Ante la escalada de las llamas, los bomberos fueron retirados de uno de los frentes para evitar riesgos.
El incendio forestal que arrasó la vegetación nativa del cerro San Marcos, a pocos kilómetros del centro histórico de Villa de Leyva (Boyacá), sigue sin controlarse. Iniciado el sábado 19 de septiembre alrededor de las 14 hs, la llama se propagó rápidamente gracias a la sequía, las altas temperaturas y los vientos fuertes, alcanzando unas 380 hectáreas en los municipios de Villa de Leyva, Sáchica y Chíquiza.
Las autoridades locales y el Ministerio de Ambiente consideran que el fuego pudo haber sido provocado, aunque la investigación sigue en curso. La respuesta institucional incluye al Cuerpo de Bomberos, la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la Defensa Civil y la Cruz Roja, que operan tanto en tierra como desde helicópteros que descargan agua sobre los focos activos.
Hasta el martes 22 de septiembre, más de 400 personas —entre socorristas, militares y voluntarios— participan en las labores de contención. En la jornada de ese día, la intensidad del incendio obligó a evacuar a los bomberos de uno de los frentes, una medida tomada para proteger su integridad ante el riesgo de quedar atrapados.
Para reforzar el combate aéreo, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) destinó 3.000 millones de pesos a la contratación de horas de vuelo en Boyacá, con prioridad en Villa de Leyva. El gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, anunció que la Gobernación sumará 1.000 millones al contrato vigente, lo que permitirá disponer de dos aeronaves propias a partir de la madrugada del miércoles, con operaciones programadas desde las 5:45 hs.
El fuego también amenaza al Santuario de Fauna y Flora Iguaque, una zona protegida que ha recibido lluvias recientes pero que sigue bajo presión. La entidad ambiental Corpoboyacá habilitó una línea telefónica (321 950 7750) para que la ciudadanía reporte fauna silvestre herida o en riesgo, pidiendo no manipular ni alimentar a los animales hasta la llegada de personal especializado.
Frente a la magnitud del desastre, la Gobernación de Boyacá ofreció una recompensa de 45 millones de pesos a quien aporte información que conduzca a identificar a los responsables del incendio. La hipótesis principal, según la UNGRD y el Ministerio de Ambiente, sigue señalando una posible acción intencional.
El impacto del siniestro también se sintió en la agenda cultural: el Festival Villa del Cine, programado para iniciar el 23 de septiembre, fue aplazado. Los organizadores indicaron que la medida responde a las recomendaciones de las autoridades locales y a la necesidad de priorizar la seguridad de residentes, visitantes y participantes.
Las labores continúan bajo el Puesto de Mando Unificado instalado en Chíquiza, donde se coordinan los recursos terrestres y aéreos. Mientras tanto, los habitantes de los tres municipios siguen colaborando en la contención, pese a la dificultad que supone el sol intenso y la aparición de nuevos focos. La situación permanece crítica y las autoridades reiteran la petición de apoyo y vigilancia ciudadana para evitar mayores daños.



