Caja negra del helicóptero de San Juan será analizada en EE. UU.
Después de 45 días sin lograr extraer la información, la Junta de Seguridad en el Transporte envió el registrador a Washington. La NTSB lo revisará el 12 de octubre, un paso clave para esclarecer el accidente que dejó siete muertos.
El 29 de julio de 2023 un helicóptero Bell 412 de la empresa JasFly S.A. partió de Pocito, en la provincia de San Juan, con siete personas a bordo para atender un incendio forestal. Tras 84 minutos de vuelo el aparato se estrelló contra el terreno árido del Parque Provincial Ischigualasto, provocando la muerte de todos los ocupantes: el subjefe de la Policía de San Juan, Germán Videla; el jefe de Bomberos, Rubén Castro; el director de Protección Civil, Carlos Heredia; el subjefe de Bomberos, Jorge Carbajal; y los cordobeses Andrés Bosch, Rodrigo Aimetta y el piloto de 53 años, Matías Valenzuela.
El informe preliminar de la Junta de Seguridad en el Transporte (JST) indica que la aeronave chocó dos veces contra formaciones rocosas. Primero impactó una piedra de 2,5 m, dañando el rotor de cola; a 15 m de ese punto se produjo un segundo choque contra una roca de tres metros, donde quedó la cabina y el registrador de datos y voces. El rotor principal y los motores se desprendieron y fueron hallados a 67 m de la cabina, totalmente destruidos. La caja negra, sin embargo, sobrevivió intacta.
JST recibió la caja negra poco después del accidente, pero los técnicos no lograron abrirla. Ante esa imposibilidad, la autoridad decidió enviarla al National Transportation Safety Board (NTSB) de EE. UU., organismo especializado en la recuperación y análisis de datos de vuelo. Fuentes judiciales confirmaron que la NTSB realizará la extracción de la información el 12 de octubre, ofreciendo una respuesta rápida a la investigación.
El objetivo de la revisión es obtener los registros de vuelo (Flight Data Recorder) y de voz de cabina (Cockpit Voice Recorder) para reconstruir los últimos 84 minutos del vuelo, identificar posibles fallas técnicas o humanas y aportar claridad a las familias de las víctimas. La NTSB también investigará aspectos de diseño y fabricación del helicóptero, según indica el comunicado de la JST.
En cuanto al estado de la aeronave, el informe de la JST señala que el Bell 412 estaba certificado según la normativa vigente y mantenido conforme al plan del fabricante. El peso al momento del accidente era de 4.603 kg, dentro del límite máximo permitido de 5.398 kg, lo que dejaba un margen de 795 kg. El piloto, Matías Valenzuela, contaba con todas sus licencias y habilitaciones al día; su certificación médica vencía el 30 de noviembre de 2023.
El helicóptero disponía de un sistema portátil de rastreo GPS que enviaba su posición cada dos minutos mediante satélite y redes celulares. Esa señal permitió reconstruir parte del trayecto antes del impacto. La investigación también incorpora testimonios, certificados psicofísicos del piloto, datos aeronáuticos, resultados de autopsias y registros climáticos, que indican la presencia de nubosidad en la zona, aunque aún no se ha determinado su influencia.
Las autoridades judiciales ya analizaron los teléfonos móviles de los ocupantes para buscar mensajes o llamadas que aporten pistas sobre los minutos finales del vuelo. Mientras tanto, la caja negra sigue siendo el elemento clave para cerrar el caso y ofrecer una explicación definitiva a la población. El helicóptero permanece en el sector de Ischigualasto a la espera de los resultados del análisis estadounidense.



