Cierre de mil empresas mensuales ahoga empleo y reduce la inversión RIGI a US$ 1.000 millones
El “año de la grandeza” que prometió Javier Milei no se materializa. En 2026 la actividad económica se contrae: la Superintendencia de Riesgos del Trabajo registra cerca de mil cierres mensuales, la industria retrocede 3 % y la inversión RIGI queda a un mil millones de dólares frente a los 50.000 anunciados.
Antes de los comicios parlamentarios de octubre de 2025, el presidente Javier Milei lanzó una serie de pronósticos que incluían inflación cero, 18 meses de crecimiento positivo y una “lluvia de dólares” a través del programa RIGI. La frase “año de la grandeza” pasó a figurar en cada documento oficial de su gestión. Tres años después, la realidad económica dista mucho de esas expectativas.
Cierres de empresas a ritmo alarmante
Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, en 2026 se están cerrando aproximadamente 1.000 compañías por mes. En julio del mismo año se registraron 948 cierres y en agosto la tendencia se intensificó, aunque el número exacto aún no se publica. El país contaba con más de 512.000 emprendimientos a fines de 2023; hoy esa cifra ya se sitúa bajo los 480.000. Los sectores más afectados son el comercio, la construcción y la industria, lo que se traduce en pérdida de puestos de trabajo y menor dinamismo local.
RIGI: de la promesa a la escasez
El programa de Regímenes de Inversión Garantizada (RIGI) había anunciado 23 proyectos con una inversión total de US$ 50.000 millones. En la práctica, solo se materializó un desembolso de US$ 1.000 millones. La única obra concluida es el parque solar “El Quemado”, ubicado en Mendoza, financiado por YPF Luz, una empresa mayoritariamente estatal. Las autoridades del Banco Central, en presentaciones internas, reconocieron que los desembolsos estarían muy por debajo de lo prometido. En otras palabras, los “millones de dólares” que debían llegar al país apenas se materializaron.
Industria y construcción en retroceso
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) muestra que, en los primeros nueve meses de 2026, la industria acumuló una contracción cercana al 3 %. La Casa Rosada, en lugar de anunciar una expansión, calificó la situación como “una desaceleración del ritmo de expansión”. La proyección de crecimiento del 4,5 % anual que Milei había anunciado se redujo a aproximadamente la tercera parte, es decir, alrededor del 1,5 %.
Inflación y precios al consumidor
Milei había asegurado que la inflación sería “historia” en la segunda mitad de 2026. Sin embargo, los datos oficiales indican que en septiembre y octubre los precios de alimentos y bebidas subieron un 4,3 %. Además, el INDEC registró aumentos en 9 de los 10 rubros encuestados en la primera semana de octubre: bebidas e infusiones para el hogar (+1,1 %), productos de panificación, cereales y pastas (+0,7 %) y carnes (+0,6 %). El desempleo, por su parte, alcanzó el 7,9 %.
Reacciones y perspectivas
Frente a los números oficiales, Milei criticó la metodología del INDEC, diciendo en una entrevista con Luis Majul en LN+ que “publican cualquier cosa”. Cuando el jefe del INDEC, Marco Lavagna, intentó actualizar los criterios de medición, se encontró con una pared y renunció. En el ámbito interno, el economista Alberto Ades, mencionado como posible reemplazo del ministro Luis Caputo, pidió flexibilizar el ajuste y elevar el tipo de cambio para reactivar la actividad, una postura que coincide con la del “nuevo preferido de Balcarce 50”.
En síntesis, la promesa de un “año de la grandeza” se ha visto truncada por cierres masivos de empresas, una inversión RIGI muy por debajo de lo anunciado y una inflación que sigue impactando a los consumidores. La brecha entre lo prometido y lo que se registra en los indicadores oficiales plantea dudas sobre la viabilidad del modelo económico que el gobierno está impulsando.






