Concejales obligan a Ghi a rendir cuentas tras tiroteo en El Palomar
El Concejo de Morón aprobó por 15 votos contra 8 la interpelación al intendente Lucas Ghi, tras el disparo que dejó herido a un excomisario mayor a metros de una escuela. La medida, impulsada por La Libertad Avanza y respaldada por la oposición, exige que el ejecutivo municipal explique la inseguridad en el distrito en los próximos cinco días.
El lunes el Concejo Deliberante de Morón dio luz verde a la interpelación del intendente Lucas Ghi. La votación, 15 a 8, contó con el apoyo de La Libertad Avanza, PRO, la UCR, Todo por Argentina y el kirchnerismo, mientras que el oficialismo y el Bloque Renovador se opusieron. El proyecto, tratado sobre tablas, obliga a Ghi —o a quien él designe— a comparecer ante la cámara en un plazo máximo de cinco días hábiles para informar sobre la “situación que sufren los vecinos con respecto a la inseguridad”.
La iniciativa surge como respuesta al tiroteo ocurrido el jueves a las 7 h 20 en la calle Ingeniero Santiago Brian 900, a unos 100 metros del colegio Emaús, en El Palomar. Hernán Mariano Catarraso, comisario mayor retirado de la Policía bonaerense, de 51 años, había dejado a su hija de quinto grado en la escuela cuando presenció a tres asaltantes armados intentando robarle el auto a un vecino. Al intentar detenerlos, recibió tres disparos; uno le alcanzó el abdomen. Fue trasladado al Hospital Posadas y, según el informe más reciente, se encuentra fuera de peligro.
El documento que sustenta la interpelación señala que el ataque “cobró impulso en carácter de urgente” y exige al gobierno municipal “medidas concretas: instalación y reparación de alarmas, mayor iluminación, incorporación y mantenimiento de cámaras de videovigilancia, incremento del patrullaje y una mayor presencia territorial tanto del personal policial como de los agentes de la guardia urbana”. Además, se plantea la necesidad de esclarecer la situación de la Policía Municipal de Morón, que según los legisladores “persiste en interrogantes”.
Esta es la segunda convocatoria a Ghi en lo que va del año. La primera, en julio, surgió por el caso de Luna Ortigoza, funcionaria municipal acusada de tráfico de drogas y aún prófuga. En esa ocasión, el intendente tampoco compareció y delegó en el secretario de Seguridad, Damián Cardozo. La falta de presencia directa del titular del poder ejecutivo genera dudas sobre la voluntad política de abordar la inseguridad que afecta a los barrios de Morón.
Los legisladores que impulsaron la medida no solo piden la comparecencia, sino que también cuestionan la efectividad de la “Policía Municipal de Morón”. La norma aprobada establece que, de no cumplirse el plazo, el concejo podrá tomar medidas adicionales, aunque el texto no detalla cuáles serían. La urgencia del pedido se justifica en la proximidad del hecho violento a una escuela, lo que pone en relieve la vulnerabilidad de los espacios educativos frente a la criminalidad.
Quedan varias incógnitas. ¿Qué respuestas concretas presentará la administración en los próximos cinco días? ¿Se traducirán las exigencias de alarmas, iluminación y cámaras en obras inmediatas o en planes a mediano plazo? ¿Cómo responderá el intendente a la crítica de que, pese a la interpelación, la “Policía Municipal” sigue operando sin claridad normativa? Y, sobre todo, ¿qué pasos se tomarán para evitar que incidentes como el de El Palomar se repitan en zonas escolares del partido?
El debate en el Concejo continuará mientras la ciudadanía espera respuestas tangibles. La presión de la oposición parece haber logrado un punto de inflexión: ahora depende de Ghi y su equipo transformar la interpelación en acciones que reduzcan la sensación de inseguridad que, según los propios legisladores, “sufren los vecinos de nuestro distrito”.



