Diputado libertario se refugia en comisaría tras amenazas en Tucumán
Gerardo Huesen, legislador nacional de La Libertad Avanza, denunció que fue agredido y amenazado de muerte por vecinos en la ciudad de Graneros. Desde la comisaría donde se refugió, pidió la intervención del municipio y acusó al “peronismo feudal” de ejercer violencia contra la oposición.
El diputado nacional Gerardo Huesen, integrante del frente La Libertad Avanza, relató en su cuenta de Twitter que, mientras recorría la ciudad tucumana de Graneros, parte de su equipo fue golpeado por residentes. Según el propio legislador, la agresión no quedó en un simple altercado: “nos amenazaron con quitarnos la vida si no nos íbamos”. Ante la escalada, Huesen y su equipo buscaron asilo en la comisaría más cercana, donde permanecieron rodeados por los mismos vecinos que, según él, “evitaban nuestra salida”.
En el mismo mensaje, Huesen culpó a dirigentes vinculados a Osvaldo Jaldo, aunque no precisó quiénes son ni cuál habría sido su rol concreto en el episodio. La falta de nombres o de una denuncia formal ante la justicia deja abierta la cuestión de quién está detrás de la supuesta “organización” del ataque.
El diputado también lanzó un fuerte discurso contra lo que denominó “peronismo feudal”, calificándolo de “reyes” que tratan a la gente como “esclavos”. Estas palabras, que pretenden enmarcar la agresión como parte de una estrategia política más amplia, no están acompañadas de pruebas que demuestren una política de intimidación sistemática en Graneros.
Por su parte, el legislador provincial José Macome, también de La Libertad Avanza, anunció que este lunes solicitará la intervención del municipio de Graneros. No se especificó qué tipo de intervención se plantea ni qué autoridades provinciales o nacionales estarían involucradas. La medida, de concretarse, abriría la puerta a una posible auditoría de la gestión municipal, pero hasta el momento no se ha indicado si existen antecedentes que justifiquen una intervención tan drástica.
Quedan varias incógnitas sin responder. ¿Se abrió una causa policial formal por la agresión y las amenazas? ¿Qué pruebas aportaron los vecinos o los presuntos “dirigentes” vinculados a Jaldo? La denuncia de Huesen se limita a su relato en redes sociales, sin referencia a denuncias escritas ni a la intervención de la justicia. Además, la referencia a Raquel Graneros como intendenta de la ciudad genera confusión, pues Graneros es un municipio dentro del departamento homónimo y la autoridad local suele ser el intendente, pero no se menciona su nombre ni su reacción ante los hechos.
En ausencia de datos oficiales, la historia se queda en un choque de versiones: un diputado que denuncia violencia política y un escenario local que no ha ofrecido información pública. La expectativa ahora recae en la respuesta de las fuerzas de seguridad y en la posible medida de intervención que, de concretarse, marcaría un precedente en la relación entre la oposición libertaria y los gobiernos locales tucumanos.



