Dos tercios del exterior del ayuntamiento de Limoges desaparecieron en incendio
Manifestantes enmascarados prendieron fuego al edificio municipal de 143 años en Limoges, dejando el ayuntamiento prácticamente destruido. El prefecto Maurice Barate denunció el acto como vandalismo deliberado mientras la policía intentaba contener la conflagración.
El sábado, un edificio municipal de 143 años en el centro de Limoges se incendió tras ser incendiado por manifestantes enmascarados. Testigos relataron que los agresores prendieron fuego a un patrullero policial frente al ayuntamiento, rompieron ventanas y entraron al interior para avivar las llamas.
Según el prefecto Maurice Barate, el techo se derrumbó sobre los pisos inferiores, salvo el ala oeste, y “dos tercios del exterior ya desaparecieron”. Barate calificó el hecho como “prácticamente destruido” y lo describió como un “acto deliberado de vándalos” en entrevista con France 24.
Bomberos acudieron al lugar para intentar contener el incendio, mientras un empleado municipal fue visto llorar y recibir consuelo de un concejal local. En el mismo bloque, varios comercios del centro fueron saqueados.
El incendio se dio en medio de una ola de protestas que ha sacudido Francia en los últimos días, motivadas por el encarecimiento de la vida y, en particular, por el aumento del combustible desde el inicio de la guerra en Oriente Medio el 28 de febrero. Las manifestaciones se producen a seis meses de la elección presidencial para elegir al sucesor de Emmanuel Macron, quien en X condenó la violencia y prometió perseguir a los responsables.
En redes se difundió un llamado a “amarillos y jóvenes”, que invitaba a protestar junto a chalecos amarillos, la generación Z, campesinos, profesores, activistas climáticos y jubilados. Según 17octobregiletjaune.net, se esperan cerca de 1 500 acciones de protesta en todo el país; hasta ahora se han detenido alrededor de 850 personas y se prevé la movilización de 200 000 manifestantes, 40 000 en París, con bloqueos en Rennes, Marsella y Lyon. La policía controla puntos estratégicos como estaciones de tren y la avenida Champs‑Élysées, donde se prohibió manifestar.
La magnitud del daño al ayuntamiento plantea preguntas sobre la capacidad de las autoridades para proteger edificios públicos y garantizar el derecho a manifestarse sin que se convierta en destrucción. ¿Qué medidas se adoptarán para evitar que la protesta se traduzca en vandalismo a gran escala?






