Familia recupera violín nazi de 1905; la entrega impulsa nuevas restituciones de arte en Francia
Un violín de 1905, sustraído durante la ocupación alemana de Francia, fue entregado a los familiares de su antiguo propietario en una ceremonia en París. La devolución, realizada por la asociación Musique et spoliations, constituye la primera restitución pública de un instrumento musical en el país desde la década de 1960.
El miércoles pasado, en un acto oficial celebrado en la capital francesa, los descendientes de Gabriel Girondelot recibieron de manos de la asociación Musique et spoliations un violín que había desaparecido en la Segunda Guerra Mundial. El instrumento, fabricado en 1905 por el taller Caressa & Français y marcado con el número de serie 152, había sido registrado como bien expoliado por las fuerzas nazis.
Según informó Pascale Bernheim, cofundadora de la asociación que lideró la investigación, se trata de “la primera restitución pública en Francia de un instrumento desde los años 1960”. Musique et spoliations, creada en 2017, se dedica a localizar instrumentos y documentos musicales sustraídos bajo la dominación nazi y a devolverlos a sus legítimos propietarios o a sus herederos.
El violín no perteneció a Gabriel Girondelot, notario de la Marne, sino a su cuñado Eugène Paul Choubry, quien había obtenido el primer premio de violín del Conservatorio de París y falleció en la Primera Guerra Mundial. Cuando las tropas alemanas avanzaron en junio de 1940, Girondelot y su familia abandonaron su vivienda a pocas horas de París y se refugiaron en el sur del país, dejando entre sus pertenencias cinco violines.
En 1945, Girondelot denunció el robo ante las autoridades francesas. El violín quedó inscrito en un inventario de bienes expoliados durante la ocupación. Décadas después, en diciembre de 2024, el mismo instrumento reapareció en una subasta en Vichy, en el centro de Francia. La pieza fue retirada de la venta tan pronto como se constató que estaba declarada como robada en 1945.
Clémence Houdart, bisnieta de Gabriel Girondelot, asistió a la ceremonia y describió el momento como “emocionante”, señalando que la restitución permite “crear vínculos familiares”. La entrega se realizó en presencia de representantes de la asociación y de autoridades locales, quienes resaltaron la relevancia del caso para la memoria histórica y la recuperación del patrimonio cultural perdido durante la guerra.
Este hecho subraya el trabajo continuo de organizaciones dedicadas a la investigación de los saqueos nazis y abre la puerta a posibles nuevas devoluciones de objetos artísticos y musicales que aún se encuentren en circulación. La restitución del violín de Caressa & Français marca, según los involucrados, un hito en la política de reparación cultural de Francia.






