Gobierno busca revertir reforma del Banco Central impuesta por el Senado
El oficialismo explora las escasas opciones que le quedan para anular un cambio clave que el Senado introdujo en la Carta Orgánica del Banco Central. La medida chocaría con la falta de mayoría en la Cámara de Diputados para recuperar la versión original impulsada por Javier Milei. Mientras tanto, la agenda política se llena de enfrentamientos y declaraciones que dejan dudas sobre la coherencia del gobierno.
El Ejecutivo admitió que la nueva revisión del proyecto de reforma del Banco Central en la Cámara de Diputados no alcanzará la mayoría necesaria para volver a la versión original propuesta por el presidente Javier Milei. Ante esa imposibilidad, el oficialismo está “explorando las opciones que le quedan” para revertir el cambio clave que el Senado impuso al texto.
En otro frente, Monteoliva calificó de “satisfactorio” el operativo policial en la marcha universitaria, señalando que ocho agentes resultaron lesionados y que “las fuerzas trabajaron como debe ser contra los grupos violentos, contra 200 o 300 violentos que todos vieron perfectamente”. Añadió que “doce mil personas marcharon pacíficamente” y que “no todos los que marchan son violentos”. La ministra de Seguridad Nacional, en la misma entrevista, repitió la valoración del operativo sin precisar cifras adicionales.
El asesor de Luis Caputo en Economía y director del BICE, Felipe Núñez, cruzó al ministro de Vivienda de Chile que había llamado “loco” a Milei. Núñez escribió a Ivan Poduje en X: “Incomprensible que siga en el cargo este idiota”. El ministro del Gobierno de Kast respondió que el mandatario argentino “está cada vez más loco”.
Por su parte, la vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Susana Cordeiro Guerra, elogió el rumbo económico de Argentina tras conversar con el ministro Luis Caputo en Tailandia, diciendo que “el enfoque ahora es convertir las reformas en crecimiento sostenido, inversión y empleos”.
En el ámbito diplomático, el senador Sergio Uñac criticó al Gobierno por no haber votado contra el colonialismo en la ONU, mientras el canciller Pablo Quirno le respondió con una chicana sobre la candidatura de Sergio Massa y reiteró la defensa de la causa Malvinas.
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, acusó a Milei de ser “un che pibe de los mandados” del presidente estadounidense Donald Trump, y cuestionó la influencia extranjera en la política argentina. En la misma línea, Fernando Espinoza, anfitrión del acto por el Día de la Lealtad, celebró a Perón, Evita y Néstor, pero no mencionó a Cristina Kirchner, aludiendo a “un presidente que escuche y defienda los intereses de las mayorías populares”.
Finalmente, la juventud libertaria reunió a cientos de militantes en un teatro porteño, con declaraciones que prometen “derrotar esta pesadilla en las urnas” y afirmar que “la Argentina va a volver a ser grande gracias a los jóvenes”.
Todas estas declaraciones y acciones conviven con la incertidumbre sobre si el Gobierno logrará revertir la reforma del Banco Central o si sus recursos políticos se dispersan en disputas que no aportan soluciones concretas.






