Green Umbrella lidera la puja por la Once Diez con una oferta de 2,5 millones mensuales
Tres empresas presentaron ofertas para operar La Once Diez y La 2x4, y la productora Green Umbrella lideró la puja con 2,5 millones al mes. El proceso avanza entre polémicas judiciales y la ausencia de operadores tradicionales de medios.
La licitación de las radios públicas porteñas dio un paso adelante este lunes: tres ofertas llegaron para cada una de las emisoras, La Once Diez (AM) y La 2x4 (FM). Green Umbrella Producciones, Kligger SRL y el periodista Rodolfo Héctor Herrera compiten por un contrato de cinco años que incluye el gerenciamiento y la operación de ambas señales.
Green Umbrella presentó la propuesta económica más alta para La Once Diez, con un canon de 2,5 millones de pesos mensuales. En La 2x4 empató esa cifra con Herrera, mientras que Kligger ofreció 1,53 millón por cada radio, el mismo precio base fijado en el nuevo pliego. La apertura de sobres se realizó a través de la plataforma Buenos Aires Compras, y según fuentes del Gobierno porteño, ahora corresponde analizar técnica y económicamente las propuestas.
El hecho de que la oferta más alta supere en un millón y medio el canon base plantea la primera incógnita: ¿qué garantías tiene el Estado de que una productora audiovisual, sin experiencia previa en gestión de medios, pueda sostener esos pagos sin afectar la calidad de la programación? Green Umbrella, que ya produce contenidos para el gobierno y maneja artistas urbanos, parece apostar por un salto hacia la radio tradicional, pero la falta de antecedentes en este rubro no se menciona en la documentación de la licitación.
Otro punto crítico es la continuidad del proceso judicial que lo acompaña. A principios de mes, el fiscal general de la Cámara, Rodrigo Cuesta, solicitó la revocación del fallo que habilitó la licitación, argumentando que los empleados del sector tienen legitimación para intervenir. El fiscal también pidió una medida cautelar para suspender la concesión mientras se discute el fondo del caso. El informe del ENaCom, citado por Cuesta, califica de “ilegal” el proceso de concesión de medios públicos y advierte que la autoridad podría aplicar la caducidad de las licencias.
El Gobierno de la Ciudad, por su parte, insiste en que no se trata de una venta de frecuencias sino de una concesión operativa que evitaría que los impuestos de los porteños financien la gestión de los medios. Jorge Macri, jefe de Gobierno, defendió la iniciativa como una forma de que el sector privado administre la radio sin costo para la ciudadanía. Sin embargo, la diferencia entre “concesionar” y “vender” sigue sin quedar clara, y la falta de una empresa mediática establecida entre los oferentes refuerza la duda sobre la transparencia del proceso.
El contraste con la licitación del Canal de la Ciudad, adjudicada el mes pasado a Cale Group, también llama la atención. En esa ocasión sí hubo una empresa con experiencia en plataformas de streaming, mientras que en la radio pública los tres postulantes provienen del sector audiovisual o del periodismo independiente. ¿Por qué el Estado no abre la puerta a grupos con historial probado en radio? La respuesta no aparece en los documentos presentados.
La Comisión de Evaluación deberá ahora sopesar la capacidad técnica y la viabilidad económica de cada oferta y recomendar al Gobierno cuál de los tres oferentes debe quedarse con cada emisora. La decisión final corresponde a la administración de Jorge Macri. Mientras tanto, la audiencia de La Once Diez, que celebrará su centenario en 2027, y la de La 2x4, única radio de tango del país, esperan saber quién gestionará sus frecuencias y bajo qué condiciones.
En resumen, la licitación avanza, pero persisten preguntas sin respuesta: la justificación de los altos cánones, la ausencia de operadores de radio consolidados, y la sombra de la disputa judicial que podría detener el proceso. El tiempo dirá si la apuesta de Green Umbrella y los demás oferentes se traduce en una gestión eficaz o en otro revés para los medios públicos porteños.



