Intentó matar a su ex con cuchillo en madrugada rosarina
Un hombre de 39 años entró al domicilio de su expareja a las 3 a.m. y, tras horas de consumo de alcohol, la atacó con un cuchillo. La víctima sobrevivió pese a múltiples heridas; el agresor fue detenido a pocas cuadras del hecho y ahora enfrenta prisión preventiva.
Rosario, Santa Fe – A las 3 de la madrugada de este viernes, Juan Andrés Carruego, de 39 años, se introdujo por el patio de una casa en la calle Maciel 700, barrio Sorrento, donde vivía su expareja de 45 años. La mujer, al percibir ruidos, abrió una ventana y se encontró con el exnovio dentro del domicilio.
Según la acusación de la fiscal Anabel Cerutti, ambos permanecieron en la casa durante varias horas, consumiendo bebidas alcohólicas. Entre las 6 y las 6:30 a.m., Carruego habría tomado a la víctima del cuello intentando asfixiarla y, después, sacó un cuchillo que estaba bajo el colchón para apuñalarla. La mujer logró zafarse, pero resultó herida en la parte posterior de la oreja derecha, en el cuello, en el pecho y en la palma y el dorso de la mano izquierda.
Tras el ataque, el agresor tomó dinero que la víctima había extraído de un placard y, antes de huir, lavó el cuchillo en la cocina y se limpió, según la hipótesis de la fiscalía, para eliminar pruebas. La víctima recibió atención de los servicios del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias y fue trasladada al Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, donde se le atendieron las lesiones.
Carruego fue capturado horas después en una casa en Huerta Grande 900, a unas 30 cuadras del lugar del ataque. Al ser interrogado, los policías observaron cortes en su antebrazo izquierdo y en el dedo meñique de la misma mano, indicios de la pelea. El viernes fue imputado por tentativa de homicidio calificado por el vínculo y por violencia de género contra una mujer.
La jueza Melania Carrara aceptó la imputación y ordenó que Carruego permanezca bajo prisión preventiva durante un año mientras avanza la investigación. La fiscal Cerutti sostuvo que el agresor se aprovechó de la confianza generada por la relación previa y de la vulnerabilidad de la víctima.
Quedan varias preguntas sin respuesta: ¿qué motivó que Carruego permaneciera en la casa después de asfixiar y apuñalar a su ex, en lugar de huir de inmediato? ¿Cómo logró la víctima defenderse y escapar con vida pese a la violencia del ataque? Y, en el marco de la legislación sobre violencia de género, ¿qué criterios se aplicaron para fijar la medida de prisión preventiva por un año?
El caso reabre el debate sobre la efectividad de las medidas de protección para mujeres que han mantenido relaciones de pareja y la rapidez de la respuesta policial ante denuncias de violencia intrafamiliar. Mientras tanto, la investigación sigue abierta y la víctima continúa su recuperación en el hospital.



