Isabel Allende advierte sobre la idealización de caudillos tras ganar el Planeta
La escritora chilena, ganadora del 75.º Premio Planeta con “La hora ante del alba”, denunció la mala memoria colectiva y el riesgo de glorificar a líderes autoritarios. En la entrevista también recordó el peso de la literatura para mantener viva la historia.
Isabel Allende, de 84 años, se alzó anoche con el 75.º Premio Planeta, el galardón más prestigioso de la lengua española, que incluye un millón de euros. La novela premiada, “La hora ante del alba”, retoma el universo de “La casa de los espíritus” y sigue a Alba, nieta de Clara, mientras atraviesa la dictadura chilena.
Durante la rueda de prensa, la autora describió el momento actual como “convulso”, señalando una “cierta vuelta a los totalitarismos” que se percibe en distintas partes del mundo. “La gente tiene mala memoria y tiende a idealizar a los caudillos”, afirmó, ejemplificando con el apoyo que algunos sectores siguen mostrando al expresidente Donald Trump. Allende, que reside en Estados Unidos, añadió que su situación le permite observar esos fenómenos sin el peso de “niños pequeños que poner en riesgo”.
La escritora recordó que, a lo largo de su vida, ha visto “ciclos” en los que “las dictaduras vienen y van”. Cuando le preguntaron qué pensaría su padre, el ex presidente Salvador Allende, si pudiera observar la actualidad, respondió que “seguramente estaría contento de saber que no todo lo que sembró se perdió”.
Para Allende, la literatura tiene un rol esencial: “Nos recuerda el pasado, nos une y nos da espacio y tiempo para analizar la situación”. En su nueva novela, la protagonista Alba sufre torturas y violaciones, pero también muestra una “gana de salvar a los demás” y de convertirse en cronista de su tiempo convulso.
Al ser interrogada sobre por qué se presentó al concurso a sus 84 años, la autora explicó que el Premio Planeta tiene “el prestigio del Nobel” dentro del ámbito hispano y que, “a estas alturas, ya no tengo nada que perder”. Su agente y su tercer y último esposo la animaron a participar.
Allende envió el manuscrito bajo el seudónimo Luz Ventura, con el título original “Los que faltan”. La entrega del premio se realizó en una gala presidida por el rey Felipe VI. En esta edición, 1.424 obras fueron presentadas; el jurado estuvo integrado por Paloma Sánchez Garnica, Javier Sierra, Carmen Posadas, Luz Gabás, Pere Gimferrer, Eva Giner y Belén López. El valenciano Sergio Hernández quedó como finalista con la novela “La añoranza”.






