Juicio contra “Pity” Álvarez retoma con testimonio de su madre tras choque
Más de 24 horas después del accidente que dejó al cantante internado por una crisis hipertensiva, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 vuelve a escuchar a los testigos de la defensa. Entre los citados está Cristina Congiu, madre de “Pity”, cuya declaración reaviva la polémica sobre la supuesta amenaza que habría sufrido el músico en el barrio Samoré.
A las 11.30 h de este lunes el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29, ubicado en el centro de la ciudad, reanudó la décima audiencia del proceso contra “Pity” Álvarez, acusado del homicidio de Cristian Maximiliano Díaz. El caso, que se sigue desde el 10 de agosto, avanza pese a que el músico sigue internado en el Hospital Tornú a la espera de un traslado. La autoridad judicial indicó que su estado de salud no debería interferir con el desarrollo del juicio.
Entre los ocho testigos que la defensa había propuesto para esta jornada figura Cristina Congiu, madre del acusado. Su presencia genera una expectativa especial porque, en una entrevista concedida a la revista Gente pocos días después de que Álvarez se entregara a la Policía en julio de 2018, la mujer defendió a su hijo y describió una supuesta persecución por parte de un “grupete” del barrio Samoré que le exigía dinero, alcohol y drogas. Congiu sostuvo entonces que su hijo no había planeado el crimen y lo calificó como una “fatalidad”. La pregunta que ahora plantea el tribunal es si esa versión sigue siendo coherente con los hechos que se han reconstruido a lo largo de las audiencias.
La defensa, encabezada por los abogados Javier Baños y Sebastián Queijeiro, ha centrado su estrategia en la figura de la legítima defensa. Queijeiro adelantó fuera de la sala que Álvarez no habría buscado a Díaz, sino que habría sido increpado en un paso obligado del barrio durante la madrugada. Además, la defensa ha puesto énfasis en los antecedentes de consumo problemático de drogas del músico y en su estado físico, argumentando que pudo haber percibido una amenaza real.
El tribunal, integrado por los jueces Gustavo Goerner, Juan María Ramos Padilla y Hugo Daniel Navarro, ya escuchó a 24 testigos desde el inicio del proceso. Entre ellos se encuentran familiares y amigos de la víctima, peritos forenses y psiquiatras. La pericia forense de la médica Angélica Cristina Bustos describió cuatro heridas de arma de fuego en Díaz, dos de ellas “idóneas para producir la muerte”. El criminalista Manuel Oscar Martín ubicó dos impactos en la conocida “cruz de la muerte” y señaló que los disparos se realizaron a corta distancia.
En la novena audiencia, el psiquiatra del Cuerpo Médico Forense Esteban Toro Martínez describió a Álvarez como una persona con “grave afectación”, pero descartó la presencia de un cuadro psicótico al momento del hecho. Señaló que el miedo pudo haber influido en la conducta del acusado, aunque lo distinguió de una psicosis. El perito también destacó la “conducta impulsiva” del músico después del crimen: subió a un auto, se dirigió a Pinar de Rocha y tomó fotos dentro del boliche, actos que, según él, no encajan en un patrón de excitación psicomotriz.
A lo largo del proceso, la defensa intentó, sin éxito, suspender el juicio alegando que Álvarez no estaba en condiciones de seguir el proceso. El tribunal rechazó esa solicitud y el proceso continuó. La última audiencia marcó la primera ausencia del acusado desde el inicio del juicio; su defensa informó que el músico se había descompensado, una situación que vuelve a poner en tela de juicio la continuidad del proceso sin una resolución clara sobre su traslado.
Quedan abiertas varias incógnitas. ¿Podrá la defensa convencer al tribunal de que la muerte de Díaz se enmarca dentro de una legítima defensa, pese a la evidencia de disparos a corta distancia y la ausencia de indicios de psicosis? ¿Qué peso tendrá el testimonio de la madre, que en 2018 ya había minimizado la responsabilidad de su hijo? Y, sobre todo, ¿cómo influirá la condición de salud del acusado en la decisión final, considerando que el tribunal ya ha dejado claro que su internación no detendrá el proceso?
El juicio sigue sin una fecha de cierre definida, mientras la sociedad mantiene la mirada puesta en un caso que combina violencia urbana, consumo de drogas y la sombra de una figura icónica del rock nacional. La próxima ronda de testimonios, incluida la de Congiu, será crucial para determinar si la defensa logra reconfigurar la narrativa del hecho o si la evidencia acumulada seguirá señalando a “Pity” Álvarez como el autor del homicidio.



