Jurado popular juzga a hombre de 41 años por asesinato y violación
El Ministerio Fiscal pide prisión permanente revisable, 15 años por agresión sexual y 250.000 euros de indemnización a los hijos de la víctima. El caso, ocurrido en mayo de 2024 en Sabiote (Jaén), incluye robo con violencia y el uso de un punzón contra una mujer de 74 años.
Un jurado popular iniciará este lunes el juicio contra un hombre de 41 años acusado de asesinar a una mujer de 74 años en la madrugada del 6 al 7 de mayo en Sabiote, provincia de Jaén. La Fiscalía de Jaén solicita la aplicación de la prisión permanente revisable, la pena más grave del ordenamiento penal español, y además reclama 15 años de prisión por agresión sexual, cinco años por robo con violencia en vivienda habitada y otros cinco por robo de uso de vehículo motor con violencia, ambos últimos con agravante de reincidencia.
Según el escrito de calificación del Ministerio Fiscal, el acusado habría trepado por la muralla de la casa, accedido a la terraza y, aprovechando una ventana abierta, ingresó al interior. Dentro del dormitorio, la víctima fue golpeada repetidamente y le clavó hasta seis veces un punzón o instrumento similar, para luego agredirla sexualmente. Cuando la mujer intentó identificarlo, el agresor la asfixió y roció la escena con una botella de lejía para ocultar pruebas.
Tras el homicidio, el sospechoso se habría apoderado de varios objetos: dinero, una plancha de asar, joyas, grilletes y garrafas de aceite. Con las llaves del coche de la víctima, se dirigió a un club de alterne en Úbeda, donde mostró los objetos sustraídos. Fue detenido ese mismo día y permanece en prisión preventiva a la espera del juicio.
La Fiscalía también reclama, en concepto de responsabilidad civil, una indemnización de 250.000 euros a los cuatro hijos de la fallecida. No se precisan en la denuncia los criterios que sustentan esa cifra ni si existen otros bienes a resarcir.
Este pedido de prisión permanente revisable es la segunda vez que la Audiencia de Jaén lo solicita. En julio de 2024, otro caso –el asesinato y violación de una niña de 14 años– resultó en la misma condena. La reiteración plantea interrogantes sobre la aplicación de esta pena: ¿se está utilizando como respuesta automática a crímenes de extrema gravedad o se evalúan adecuadamente los factores de individualidad y posibilidad de reinserción?
El expediente no aclara si existen testigos que hayan presenciado los hechos o si la identificación de la víctima se basa exclusivamente en su propio relato. Tampoco se menciona la existencia de pruebas forenses que corroboren el uso del punzón o la presencia de la lejía. La ausencia de esos detalles dificulta valorar la solidez de la acusación más allá de la versión de la Fiscalía.
Otro punto que queda sin respuesta es la motivación declarada del agresor: el escrito habla de “un ánimo de lucrarse”, pero no se detalla si el robo fue premeditado o surgió como consecuencia del homicidio. La distinción podría influir en la calificación de los delitos de robo con violencia y en la consideración de la reincidencia.
En definitiva, el juicio que se abre ante el jurado popular no solo decidirá la suerte del acusado, sino que también pondrá a prueba la capacidad del sistema judicial para equilibrar la gravedad del crimen con los principios de proporcionalidad y revisión de penas. Las preguntas que quedan sin responder –sobre la evidencia, la motivación y la aplicación de la prisión permanente revisable– serán el eje sobre el que se desarrolle este proceso.



