Jutex, fábrica de marcas como Rapsodia, entra en concurso preventivo
La empresa que vestía a Portsaid, Desiderata, Jazmín Chebar y otras solicitó el proceso el 3 de julio y la justicia lo aprobó el 21 de agosto. Con 53 cheques rechazados por casi 192 millones de pesos, Jutex busca reordenar sus pasivos y llegar a un acuerdo con sus acreedores.
Jutex, una de las productoras de indumentaria para terceros más importantes del país, se declaró en concurso preventivo después de acumular deudas y cheques rechazados en los últimos meses. La solicitud se presentó el 3 de julio y la justicia la aceptó el 21 de agosto, lo que le permite intentar reordenar sus pasivos y negociar con los acreedores.
La compañía había sido proveedora de marcas de renombre como Portsaid, Desiderata, Jazmín Chebar, Penguin, Paula, La Martina, Roxy, Quiksilver, Le Utthe y Rapsodia. Según datos del Banco Central, entre febrero y julio de este año Jutex emitió 53 cheques que fueron rechazados, por un total de 191,4 millones de pesos. De esos, ocho fueron abonados posteriormente, sumando 17,9 millones, mientras que los 45 restantes, equivalentes a 173,6 millones, siguen pendientes.
El registro del BCRA ubica a Jutex en la categoría 3 de la Central de Deudores, la que corresponde a clientes con problemas de cumplimiento. Fundada en 2009, la empresa se especializa en todo el proceso productivo: desde la elaboración de telas y tejidos hasta la confección, el teñido, el estampado y el bordado de prendas.
Hace tres años, Jutex había invertido en la ampliación de su capacidad productiva con un proyecto en La Río ja. La planta, inaugurada por la vinculada Rioja Textil en 2023 con una inversión inicial de 60 millones de pesos, estaba pensada para producir 30 000 prendas al mes y abastecer a la propia Jutex. El concurso preventivo llega justo después de esa expansión, lo que pone en duda la viabilidad del proyecto.
Los fundadores de la compañía fueron Guillermo Leopoldo Rodríguez y Jacobo Daniel Azubel. Con el tiempo, la estructura societaria cambió: según registros publicados en 2021, Norberto Luis Schild concentraba el 90 % de la sociedad y María Constanza Orbaiz el 10 % restante.
El caso de Jutex se inscribe en una crisis más amplia de la industria textil argentina. En los últimos meses, varias empresas del sector han entrado en procesos de concurso preventivo o han reducido drásticamente su producción. IGT33, propietaria de Rever Pass y Be Rebel, solicitó concurso con una deuda superior a los 7 000 millones de pesos después de que sus ventas cayeran casi 24 % y sus pérdidas superaran los 4 300 millones. Textil Amesud volvió a pedir concurso en mayo, operando solo entre el 20 % y el 30 % de su capacidad instalada y con ventas entre el 60 % y el 70 % de los niveles de hace tres años. La reducción de la actividad también ha provocado cierres de plantas, como la de Mazalosa (dueña de Portsaid, Desiderata y System) en La Río ja, y la de TN&Platex, que cerró su marca de venta directa DFAC.
Otros actores, como Vicunha, una de las principales fabricantes de denim, anunciaron una caída del 50 % en la producción, mientras que la importación de tejidos se duplicó y la de prendas confeccionadas se triplicó. Estas cifras reflejan la presión que enfrenta el sector, donde la caída de la demanda interna y la competencia de productos importados han mermado la rentabilidad de los fabricantes.
Con la apertura del concurso, Jutex buscará reordenar sus pasivos y alcanzar un acuerdo con sus acreedores que le permita mantener operativas sus líneas de producción y seguir abasteciendo a las marcas que dependen de su capacidad. El desenlace del proceso determinará si la cadena de suministro de varias firmas de moda locales podrá mantenerse o si se producirá un nuevo recorte en la industria textil nacional.



