Kicillof apunta a China en medio de la visita papal
El gobernador bonaerense se prepara para asistir a la Expo Internacional de Importaciones de Shanghái del 5 al 10 de noviembre, justo cuando el Papa Francisco recorrerá la provincia del conurbano. La agenda busca reforzar su perfil internacional mientras se consolida su proyecto presidencial.
Tras una semana de reuniones en Nueva York, donde sostuvo un desayuno con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, Axel Kicillof volvió a la agenda con un objetivo claro: proyectarse como una opción de futuro presidente sin anunciar oficialmente su candidatura. En la capital estadounidense, el mandatario bonaerense calificó la situación del país como una “catástrofe” y advirtió que “les traigo malas noticias”.
El próximo paso de esa gira será Asia. Kicillof tiene previsto estar presente en la China International Import Expo (CIIE) en Shanghái, evento que se desarrollará del 5 al 10 de noviembre. Antes del viaje, el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, mantendrá una reunión con el embajador chino para definir la agenda del gobernador. La visita a la feria comercial coincide con la llegada del Papa Francisco a la Argentina, programada entre el 8 y el 11 de noviembre.
Durante su estadía papal, el pontífice recorrerá el Cottolengo Don Orione, en Claypole (Almirante Brown), y celebrará una misa multitudinaria frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján. Según los organizadores, Kicillof debería estar presente en al menos una de esas actividades, lo que implicaría un “viaje XXL” para el gobernador, que tendría que combinar ambas agendas internacionales en pocos días.
El intento de Kicillof de posicionarse en el escenario internacional se enmarca dentro de una estrategia que él mismo ha llamado “multilateralismo”. En un acto del Movimiento Derecho al Futuro, reiteró que Argentina necesita una doctrina propia, distinta de los modelos austríaco, norteamericano o israelí, y recordó la frase del general Perón: “Argentina para los argentinos”. Esa postura se refleja también en los acuerdos comerciales que su gobierno ha gestionado recientemente, como la contratación de baterías con Huawei para garantizar el suministro eléctrico en varios nodos de la provincia.
A nivel interno, el gobernador sigue trabajando en la construcción de una estructura federal que le sirva de base para una eventual candidatura presidencial. En un acto en Avellaneda, Kicillof habló de evitar una “construcción a control remoto” y señaló la necesidad de contar con la reelección indefinida de los intendentes bonaerenses. Sin embargo, la medida sigue sin avanzar en el Congreso, donde los partidos peronistas exigen que el gobernador se siente con Máximo Kirchner, Cristina Kirchner y Sergio Massa antes de cualquier decisión.
El debate sobre la reelección indefinida se vuelve clave para la proyección electoral de Kicillof. Distritos como La Matanza, Moreno, Merlo o Quilmes son considerados esenciales para cualquier candidato a presidente que provenga de la provincia de Buenos Aires. Mientras tanto, la dirigencia kirchnerista mantiene la posición de apoyar la candidatura de la expresidenta, según declaraciones de Máximo Kirchner en entrevista con Víctor Hugo Morales.
En síntesis, la agenda de Kicillof para los próximos días combina la búsqueda de alianzas comerciales en China con la presencia en la visita papal, todo dentro de una estrategia que intenta consolidar su perfil nacional e internacional antes de que se definan los escenarios electorales de cara a 2025. La coincidencia de fechas pondrá a prueba la capacidad del gobernador para articular ambos compromisos y, de paso, medir el impacto de su proyecto en la opinión pública.



