Ley Joaquín sigue sin reglamentarse tras la muerte de Joaquín
Serena Campos Lobos perdió a su hijo de 12 años cuando un arco de fútbol sin anclar cayó sobre él en un campamento. La norma que impulsó, aprobada en julio y publicada en agosto, aún no tiene reglamento pese al plazo de 30 días que venció en octubre.
“Yo no sabía que un arco mataba”, dijo Serena Campos Lobos al conversar con Clarín. En enero, su hijo Joaquín, de 12 años, viajó desde Ramos Mejía a Junín de los Andes, Neuquén, para participar de un campamento de ocho días con los Exploradores del Don Bosco. Mientras jugaba a la pelota en la cancha del predio, un arco de aproximadamente 160 kg se desprendió y lo aplastó contra el pecho.
Lo trasladaron primero al hospital de Junín de los Andes, donde sufrió un paro cardiorrespiratorio de 20 minutos. Lo reanimaron y lo llevaron en ambulancia al hospital de San Martín de los Andes, que contaba con terapia intensiva. Los médicos diagnosticaron múltiples fracturas de costillas: cuatro se clavaron en el corazón y otra en el pulmón, y lo operaron por el sangrado. Al día siguiente le informaron a Serena y a Adrián Gatto que Joaquín tenía muerte encefálica. La familia donó sus órganos; Joaquín murió el 5 de enero y la donación se realizó el 6 de enero. “Quería ser youtuber, quería ser famoso. Y ahora famoso es, no por youtuber, sino por algo más lindo todavía, porque está salvando vidas”, comentó Serena.
Impulsada por la familia, la “Ley Joaquín” fue aprobada en la provincia de Buenos Aires el 16 de julio y publicada en el Boletín Oficial provincial el 3 de agosto. La norma exige el anclaje de arcos de fútbol y handball, haches de rugby, contrapesos en aros de básquet, control de postes de vóley y la protección de paredes, columnas y otros elementos cercanos a las canchas, además de inspecciones periódicas, certificaciones de seguridad y la posibilidad de multas y sanciones. El plazo previsto para reglamentar la ley era de 30 días desde su publicación; venció el 3 de octubre.
La falta de reglamentación se vuelve más grave tras nuevos accidentes. El 6 de octubre, Augusta Consiansi Toledo, de 8 años, murió tras la caída de un arco mientras practicaba patín en un club de General Villegas. El 13 de octubre, Bautista Arnaiz sufrió un accidente similar. “¿Qué más tiene que pasar para que tomen conciencia?”, reclamó Serena tras el segundo caso.
La familia sigue presionando a las autoridades para que la norma pase a la práctica y evite que más niños sufran tragedias bajo arcos mal asegurados.






