Limoges quedó sin servicio municipal tras incendio de su ayuntamiento
Manifestantes incendiaron el histórico edificio municipal, reduciendo a cenizas su campanario. El alcalde denunció un odio generalizado contra la República y prometió mantener el servicio público pese al daño.
El sábado, una turba de manifestantes rodeó y prendió fuego al ayuntamiento de Limoges, una ciudad situada a más de 350 kilómetros al sur de París. El campanario quedó reducido a cenizas y el edificio quedó arrasado, pero, según el alcalde Guillaume Guérin, “no se ha destruido el servicio público”.
Guérin, visiblemente conmocionado, declaró que “no hay palabras para condenar lo que ha ocurrido, de tan miserable que resulta”. Añadió que “desde mañana vamos a asegurar una continuidad del servicio, vamos a organizarnos”. Sin embargo, la promesa de mantener la atención municipal plantea dudas: ¿cómo se garantizará la continuidad si el centro administrativo está prácticamente destruido?
El mandatario también señaló que los desmanes responden a “odio a la bandera francesa, odio a las instituciones, odio a los policías, odio a los políticos, odio a la autoridad”. Con esa frase, intentó encuadrar la violencia como un ataque al símbolo de la República, aunque el propio edificio “se quema pero no la República”.
Las imágenes del incendio fueron catalogadas como las más tremendas de la crisis política que sacude Francia, que lleva seis meses de protestas y se acerca a las elecciones. En otras ciudades, como Lyon y Nantes, manifestantes vandalizaron decenas de tiendas de lujo —Louis Vuitton, Celine y Galeries Lafayette— y dañaron un tranvía turístico. En París, los saqueos y destrozos continúan sin pausa.
Los propios vecinos de Limoges mostraron su indignación frente a los actos, grabando y denunciando el vandalismo mientras los manifestantes permanecían en el lugar. La imagen del ayuntamiento incendiado encabeza el podio de los registros visuales más impactantes de la crisis, dejando en evidencia la brecha entre la protesta y la preservación de los servicios públicos.






