Locomotora centenaria vuelve a Mar del Plata y celebra 140 años
Una locomotora a vapor de 100 años de puesta en servicio ingresó a la antigua estación Sud, acompañada de coches históricos, para marcar los 140 años de la llegada del ferrocarril a la ciudad. El recorrido, que incluyó paradas técnicas en varias localidades bonaerenses, reunió a vecinos, antiguos maquinistas y voluntarios del Ferroclub.
Juan Carlos Guimaraes, de 85 años, llegó a la estación Sud acompañado de su hijo y amigos para presenciar la entrada de la locomotora Vulcan Foundry Nº 3925, conocida como “La Grande 39”. En una foto en sepia que mostró, Guimaraes se reconoce a sí mismo a los 19 años, cuando empezó a trabajar como foguista, cinco días antes de su primer turno. “No lo puedo creer”, comentó, con la voz temblorosa.
La máquina, que cumplió 100 años de puesta en servicio, hizo su aparición a golpes de silbato y envuelta en vapor la mañana del sábado, en una doble conmemoración: el centenario de su operación y los 140 años desde que, el 26 de septiembre de 1886, el primer tren a vapor llegó a Mar del Plata bajo la gestión del gobernador Dardo Rocha. A su lado, los trenes diésel de origen chino que circulan a diario contrastaron con la enorme locomotora de vapor, decorada con una farola encendida y un arreglo de banderas.
Richard Campbell, restaurador de la máquina y maquinista del día, señaló que entre los pasajeros estaba su hijo Martín, también a bordo como maquinista. “Lo que queremos es mostrar a nuestros nietos lo que hicieron nuestros abuelos. Que no se pierda nada de todo eso”, explicó, en representación del Ferroclub Remedios de Escalada, la entidad que restauró la locomotora ad honorem. Según los técnicos, “La Grande 39” pertenece a la clase 11B y necesita miles de litros de agua para mantener la presión de la caldera.
Por esa razón, el recorrido incluyó paradas técnicas en las estaciones bonaerenses de Brandsen, Lezama, Castelli, Dolores, Maipú y Vivoratá, donde la máquina reabasteció sus tanques de agua. Cada parada atrajo a vecinos que se acercaron a observar la formación, mientras el equipo de restauración trabajaba “casi dos días sin dormir” entre pruebas y ajustes. “Mucha emoción, pero también cansancio”, admitió Campbell a Clarín.
Junto a la locomotora, la formación contó con nueve coches preservados por el Ferroclub Argentino y el Tren Museo Itinerante del Museo Nacional Ferroviario. Entre ellos, el Coche Oficial Werkspoor O.F. 1, una suite itinerante que transportó al Papa Juan Pablo II en junio de 1982 durante su visita a la Argentina. También formó parte el Coche Cine Hitachi P.A.C. 606, de origen japonés, equipado con una sala de proyección y 60 butacas reclinables, y el Bar B.A. 400, con su barra de madera y banquetas fijas. Otros vagones incluyeron Pullman



