Lousteau desmonta la narrativa de Milei como salvador de la pobreza
El economista y diputado Martín Lousteau cuestionó en su blog la cifra que el gobierno de Javier Milei anuncia sobre reducción de la pobreza, señalando tres fallas metodológicas en la medición oficial. Según la Encuesta Permanente de Hogares, la pobreza subió 4,1 puntos porcentuales en el primer semestre, alcanzando el 32,3 por ciento, lo que pone en duda la supuesta mejora.
En una publicación de su blog “Rumbo en disputa”, el economista Martín Lousteau, diputado del bloque Provincias Unidas, analizó la forma en que el gobierno de Javier Milei ha presentado los resultados de la lucha contra la pobreza. Lousteau sostiene que la cifra oficial de reducción de la pobreza está sustentada en una metodología que presenta tres problemas estructurales.
El primer inconveniente, según Lousteau, es que la canasta básica total utilizada para calcular la pobreza data de 2004‑2005. Esa referencia “vieja” no incorpora la evolución de los costos de servicios públicos y otros gastos esenciales, lo que tiende a subestimar la carga real que enfrentan los hogares.
En segundo lugar, el economista advierte que en contextos de alta inflación, como los vividos durante el gobierno del Frente de Todos, la propia Encuesta Permanente de Hogares (EPH) tiende a sobreestimar la pobreza. La metodología de la EPH no ajusta de forma adecuada la rápida pérdida del poder adquisitivo, lo que genera una cifra inflada de personas en situación de vulnerabilidad.
El tercer punto es la imposibilidad de la EPH de ponderar los ingresos de la población que trabaja en el sector informal. La encuesta solo interroga a los encuestados sobre sus ingresos declarados, sin captar la realidad de quienes perciben ingresos no registrados, lo que distorsiona la medición final.
Lousteau citó el trabajo del Centro de Estudios Distributivos de la Universidad Nacional de La Plata (CEDLAS), que se dedica a recalibrar los problemas de medición señalados. En su análisis, el diputado recalcó cuatro ideas clave:
1. En el jueves 24 de septiembre se dio a conocer el dato del primer semestre del año. La pobreza oficial subió 4,1 puntos porcentuales respecto a la segunda mitad del año anterior, pasando de 28,2 % a 32,3 %, cifra superior a la última estimación usada por CEDLAS. Con ese dato, la “ganancia” que algunos analizan se erosiona y vuelve al punto de partida.
2. La tendencia de descenso de la pobreza observada en 2024 y 2025, respecto al pico posterior a la devaluación, no está en discusión. La cuestión, según Lousteau, no es si hubo una caída, sino cuánto de esa caída representa una mejora real y si esa dinámica es sostenible. Recientemente, la tendencia se estancó y ahora se revirtió.
3. Si se corrigen los tres problemas metodológicos señalados, el panorama no muestra a una Argentina que haya sacado a millones de la pobreza. En el mejor de los casos, la situación habría empeorado abruptamente al cambiar de régimen económico y luego mejorado solo para volver al punto de partida, lo que ya está en riesgo según los últimos datos.
4. La dinámica más reciente sugiere que el costo del cambio de régimen podría no ser suficiente para sacar a los argentinos de la pobreza; al contrario, podría estar empeorando el problema.
Con estos argumentos, Lousteau concluye que la narrativa que presenta a Milei como “gran rescatista anti‑pobreza” carece de sustento metodológico. La subida de la pobreza oficial a 32,3 % y los vacíos en la medición indican que, lejos de una mejora sustancial, el país se mantiene en una situación de vulnerabilidad que requiere una revisión profunda de los indicadores y de las políticas que se basan en ellos.



