Macri elimina el ABL a hoteles, restaurantes y librerías en 2027
El jefe de Gobierno de la Ciudad anunció que, a partir del primer semestre de 2027, hoteles, restaurantes y librerías quedarán exentos del impuesto inmobiliario. La medida, presentada en la apertura de la Feria Internacional de Turismo, se plantea como un alivio fiscal para inversores y generadores de empleo, pero no aclara cómo compensará la pérdida de recursos para la municipalidad.
En la ceremonia de apertura de la Feria Internacional de Turismo de América Latina, celebrada en La Rural por su 30.º aniversario, Jorge Macri anunció que el impuesto a los Bienes Inmuebles (ABL) será eliminado para hoteles, restaurantes y librerías durante los seis primeros meses de 2027. “En 2027, igual que este año, vamos a eximir del ABL durante el primer semestre a hoteles y restaurantes”, señaló el jefe de Gobierno, añadiendo que también se incluirán a las librerías.
La declaración se enmarca dentro de lo que Macri describió como una “declaración de principios: menos carga para quien invierte. Menos carga para quien genera empleo”. Junto a él estuvieron presentes el ministro de Desarrollo Económico, Hernán Lombardi, el presidente del Ente de Turismo de la Ciudad, Valentín Díaz Gilligan, el secretario de Deportes, Fabián “Chino” Turnes, y el secretario General y Relaciones Internacionales, Fulvio Pompeo.
Si bien la medida se presenta como un incentivo a la actividad turística y cultural, la nota no detalla el impacto fiscal que la exención supondrá para la Ciudad. No se menciona si el presupuesto de 2027 contempla una compensación mediante otros ingresos o recortes, ni cómo se financiará la pérdida de recursos que el ABL representa para la municipalidad.
Macri también aprovechó la intervención para anunciar una serie de ajustes administrativos: “Se dieron de baja 9 000 cargos administrativos, 359 gerencias y se suspendieron contratos con 40 comedores fantasmas que le costaban a la Ciudad más de $16 mil millones al año”. La cifra, aunque impactante, carece de contexto: no se especifica a qué periodo corresponde el gasto de $16 mil millones ni cómo se verificó la existencia de esos “comedores fantasmas”.
Otro punto que queda en el aire es la inclusión de las librerías en la exención. Hasta ahora, la medida había abarcado solo sectores directamente vinculados al turismo. La decisión de ampliar el beneficio a los comercios de libros no se explica, lo que genera dudas sobre los criterios de selección de los “rubros estratégicos” que, según Macri, están recibiendo la reducción de impuestos.
El discurso también resaltó la importancia del turismo para la Ciudad: “Entre enero y julio de este año llegaron 1,6 millones de turistas internacionales, un 19 % más que en 2025”. La referencia a 2025 resulta extraña, pues se trata de un año futuro respecto al momento de la declaración. La falta de claridad sobre la base comparativa dificulta evaluar la magnitud real del crecimiento turístico.
En conjunto, la iniciativa plantea varias preguntas sin respuesta. ¿Cuál será el déficit fiscal que genere la exención del ABL y cómo se cubrirá? ¿Por qué se eligieron específicamente hoteles, restaurantes y librerías, y qué otros sectores podrían beneficiarse en el futuro? ¿Qué mecanismos de control acompañarán la supresión de los cargos administrativos y los contratos “fantasma” para evitar nuevas irregularidades?
Hasta que la municipalidad publique los detalles del presupuesto 2027 y explique la lógica detrás de la selección de los sectores beneficiados, la medida queda en el terreno de la promesa política, más que en una política fiscal concreta. Los ciudadanos y los actores del sector deberán esperar información adicional para medir si la exención del ABL realmente se traducirá en mayor inversión y empleo, o si simplemente trasladará la



