Matan a bebé de cuatro meses en ritual de la Orden Solar
En octubre de 1994, miembros de la secta Orden del Templo Solar asesinaron a un recién nacido y a sus padres durante una cena en Quebec. El crimen, planeado como sacrificio ritual, se inscribe en una serie de actos que llegó a contabilizar 53 víctimas.
El 1 de octubre de 1994, Antoine Dutoit, de 36 años, y su esposa Suzanne “Nicky” Dutoit, de 34, llegaron a la casa de Colette y Gerry Genoud en Morin‑Heights, cerca de Quebec, acompañados por su hijo Emmanuel, de cuatro meses. Los Dutoit habían sido expulsados de la Orden del Templo Solar (OTS) porque decidieron tener un hijo sin la autorización del fundador Joseph Di Mambro, lo que la secta consideraba un delito.
La cena, organizada por los Genoud, contó también con la presencia de Joël Egger y Dominique Ellaton, integrantes de la OTS que habían viajado desde Suiza con la orden de ejecutar una sentencia de muerte contra los invitados. Tras la comida, Egger invitó a Antoine a bajar al sótano bajo el pretexto de elegir vinos. Allí, Egger le golpeó la cabeza con un bate de béisbol, le rebanó el cuello y le infligió cincuenta puñaladas.
Mientras tanto, Colette Genoud se levantó para buscar el postre. Al regresar, Nicky Dutoit quedó a merced de Bellaton y Egger, quienes la apuñalaron ocho veces, mitad en la espalda y mitad en el tórax, siguiendo un número ritual impuesto por la OTS.
El bebé Emmanuel fue sacado del moisés y recibió seis puñaladas; posteriormente, le atravesaron el tórax con una estaca de madera que quedó clavada en su corazón. Según Di Mambro, el niño representaba “la reencarnación del Anticristo” y una amenaza para el “imperio espiritual” de la secta, justificando el sacrificio.
Tras los asesinatos, Egger y Bellaton abandonaron la casa y regresaron a Suiza. Los Genoud pasaron varios días limpiando la sangre y ocultando los cuerpos en el mismo sótano. Tres días después, el 4 de octubre, los anfitriones redactaron testamentos, se vistieron con túnicas sacerdotales, tomaron sedantes, activaron dispositivos incendiarios y se entregaron a la muerte por asfixia al humo. Con su suicidio, el número de fallecidos ascendió a cinco.
La Orden del Templo Solar había sido fundada en 1984 y se autodefinía como neotemplaria, rosacrucista y teosófica, combinando creencias de karma, budismo y ocultismo. Su liderazgo estaba a cargo de Joseph Di Mambro, joyero francés con antecedentes penales por fraude, y Luc Jouret, homoeópata belga que se presentaba como la reencarnación de un caballero templario del siglo XII. Más tarde se incorporó al grupo





