Milei aprueba $12.500 millones para acelerar Vaca Muerta
En la Argentina Week, el presidente aprobó un régimen de incentivos de $12.500 millones para el bloque Bajo del Choique‑La Invernada y, en paralelo, autorizó un proyecto de cobre de $4.000 millones de Glencore. La medida genera expectativas de empleo y exportaciones, pero deja sin responder cómo se financiarán los desembolsos y qué garantías habrá para la industria local.
Durante la visita a París que reunió a Javier Milei, parte de su gabinete y trece gobernadores, el Ejecutivo dio luz verde a dos proyectos bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) por un total de US$16.500 millones. El primero, anunciado por el ministro de Economía Luis Caputo, corresponde a la asociación entre la petrolera Pluspetrol y la estatal Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) para desarrollar el bloque Bajo del Choique‑La Invernada, en Vaca Muerta. La inversión prevista asciende a US$12.500 millones a lo largo de 25 años y contempla la construcción de cuatro plantas de procesamiento, una red de ductos y la perforación de más de 620 pozos horizontales.
Pluspetrol asegura que, con tres equipos de perforación dedicados, perforará un promedio de 41 pozos al año, lo que permitiría superar los 100.000 barriles diarios de producción. La compañía estima que el proyecto generará 2.350 empleos directos y, al duplicar la cifra, unos 4.640 puestos indirectos. Además, se proyectan 200 proveedores directos y 900 indirectos, con la posibilidad de un aumento del 10 % a partir de 2028 al incorporarse más rigs de perforación. En términos de exportación, la empresa habla de 794 millones de barriles equivalentes de crudo y gas, lo que se traduciría en ingresos de US$2.200 millones anuales.
En la misma agenda, Milei sostuvo una reunión con Gary Nagle, CEO de Glencore, y aprobó el ingreso al RIGI del proyecto Agua Rica, una iniciativa minera de cobre en la provincia de Catamarca. El plan contempla una inversión de capital de US$4.000 millones, con desembolsos de US$771 millones en los dos primeros años, casi diez veces el monto mínimo exigido por el régimen. Glencore financiará el proyecto con una combinación de capital propio y deuda.
Agua Rica tendría una producción promedio anual de 200.000 toneladas de cobre, destinadas íntegramente a la exportación, lo que generaría ingresos estimados en US$2.167 millones por año. El mineral será procesado en la planta de Alumbrera y transportado mediante un mineraloducto hasta Tucumán y, posteriormente, por ferrocarril hasta el puerto de Rosario. En la fase de construcción se crearían hasta 3.500 puestos de trabajo; en operación, se prevén 1.250 empleos directos y 3.750 indirectos. La obra está programada para iniciar en noviembre de 2027 y la puesta en marcha de la planta se espera para octubre de 2031.
Si bien los números anunciados resultan llamativos, la nota deja varios puntos sin aclarar. No se especifica cuál será la contrapartida fiscal del Estado: ni la tasa de regalías ni los impuestos que se aplicarán a los ingresos generados. Tampoco se detalla cómo se garantizará que los empleos prometidos se mantengan a lo largo del ciclo de vida de los proyectos, especialmente considerando la alta dependencia de equipos y personal extranjero en la fase de perforación.
Otro aspecto que pasa desapercibido es la financiación de los desembolsos iniciales. En el caso de Glencover, la mayor parte del capital provendrá de deuda, pero la fuente y condiciones de esa deuda no fueron divulgadas. La ausencia de información sobre los términos de los préstamos plantea dudas sobre la carga financiera que eventualmente recaerá sobre





