Milei asegura Argentina no está en recesión y culpa a los datos
El presidente defendió el rumbo de su gestión, argumentando que los indicadores económicos “arrojan cualquier cosa” porque no consideran las reformas estructurales. En la entrevista con La Nación+ adelantó su viaje a París para inaugurar la Semana Argentina y reiteró su crítica a economistas y analistas que, según él, deshonran la realidad.
Javier Milei volvió a negar que la economía argentina atraviese una recesión. En una conversación con La Nación+ sostuvo que los índices de crecimiento, como el EMAE, “arrojan cualquier cosa” porque no toman en cuenta los cambios estructurales que su gobierno está impulsando. “Hay sectores que se expanden y otros que se contraen; los desestacionalizados no están funcionando bien”, explicó el mandatario, señalando que la medida de la actividad económica está distorsionada por la transformación del consumo, que cada vez se desplaza al comercio electrónico.
El presidente no dejó pasar la oportunidad de atacar a los críticos. Calificó de “deshonestidad intelectual” a los economistas que, a su juicio, celebran “un número malo” por “el odio que le tienen a este gobierno”. También cuestionó la autoridad moral del exviceministro de Economía de Sergio Massa, Gabriel Rubinstein, y del economista Alfonso Prat Gay, y lanzó un reproche a la gestión económica de la presidencia de Mauricio Macri.
Milei adelantó que este martes encabezará la delegación argentina en París para la inauguración de la Semana Argentina, donde lo acompañará una decena de gobernadores que describió como “aliados”. En la jornada de este lunes no habrá reunión de gabinete; el presidente trabajará desde la Residencia de Olivos, donde también defendió los cambios en la quinta presidencial, describiéndola como una “base militar” y justificándola por razones de seguridad interna.
El discurso incluyó referencias a la inteligencia artificial. Milei recordó la corbata con el nombre de Adam Smith que lució ante la Asamblea General de la ONU y afirmó que la IA es “la fábrica de alfileres del siglo XX, un mecanismo potenciador de la productividad”. Rechazó los temores de un “riesgo Skynet”, calificándolos de “escenarios distópicos”.
En materia de política exterior, el presidente vinculó la reciente subida del riesgo país a la crisis del petróleo y a la presencia de Axel Kicillof en Nueva York. También advirtió sobre lo que llamó el “riesgo kuka”, la posible vuelta del kirchnerismo en 2027, y aseguró que “el otro lado es un tren fantasma y algunos monstruos más”. Según Milei, existen inversiones en espera que “no se van a materializar si del otro lado viene el tren fantasma”. Añadió que el gobierno dispone de “más de 20 mil millones de dólares” para enfrentar una eventual “dolarización electoral” y afirmó que la probabilidad de default es cero.
Sobre el panorama electoral, el mandatario pronosticó que alrededor del 70 % de la población votará por su “modelo del cambio” frente al “modelo de la decadencia”. En la misma línea, calificó al gobernador bonaerense como un “energúmeno”, argumentando que su actitud “desprecia los datos” y aleja a los inversores.
Para cerrar la entrevista, Milei lanzó una cifra sobre deportaciones de “terroristas” que, según él, ascendieron a 10 mil el año pasado y a 20 mil este año, refiriéndose a personas que, según su discurso, se infiltran desde otros países para “dinamitar el modelo argentino”.
En resumen, el presidente mantuvo su postura firme: la economía no está en recesión, los indicadores están equivocados y su gobierno sigue adelante con las reformas, mientras se prepara para representar a Argentina en la capital francesa.



