Milei se aisló en Olivos y solo recibió a empresarios y músicos
Durante diez días sin agenda pública, el presidente argentino limitó sus visitas a un círculo reducido de economistas, empresarios y artistas. La ausencia de ministros y dirigentes políticos genera dudas sobre la verdadera agenda del mandatario.
Entre el viernes 7 y el lunes 17 de agosto, Javier Milei desapareció de la agenda oficial. No encabezó actos públicos ni se registraron actividades en la Quinta de Olivos, salvo por una breve aparición en el homenaje a San Martín en Retiro. La ausencia se prolongó diez días, y la única información disponible proviene de registros de acceso a la residencia.
El último visitante antes del aislamiento fue el empresario de medios Daniel Hadad, quien llegó el jueves 6 de agosto a las 17:05 y se retiró a las 18:35. La visita coincidió con los rumores que ubican a Hadad como posible outsider para la presidencia en 2027. Hadad no descartó la candidatura y le aseguró a Milei que, de decidir postularse, será el primero en saberlo. La fuente no aclara el contenido de la conversación ni si se abordaron temas de política.
Tras esa reunión, la Quinta permaneció cerrada para visitas el viernes y el sábado. El domingo 9 a las 20:05, el economista Juan Carlos de Pablo ingresó, acompañado del economista Miguel Boggiano. La costumbre de recibir a economistas para escuchar ópera se repitió una semana después, el domingo 16, con la incorporación del director de orquesta Pablo Boggiano y del economista Sebastián Galiani, exsecretario de Política Económica. Galiani llegó a las 19:54 y se retiró a las 23:37; los hermanos Boggiano entraron tres minutos después y salieron a las 23:40. Tres días antes, el jueves 13, Galiani había cenado a solas con Milei desde las 20:34 hasta pasada la medianoche (00:28).
En medio de la “soledad” oficial, el presidente recibió a otros visitantes de perfil privado. El lunes 10, el conferencista y CEO de Grupo SET, Jonatán Loidi, estuvo en Olivos casi tres horas (de 16:30 a 19:17). El martes 11, Armando Andrés Mego, fundador de la editorial Hojas del Sur y organizador de La Derecha Fest, permaneció dos horas exactas (17:06‑19:06). Esa misma noche, el trabajador de Aeropuertos Argentina, Germán Daddario, estuvo de 20:42 a 22:47; su perfil de LinkedIn mostraba “Open to work” y había compartido empleo en Corporación América con Milei entre 2013 y 2016, aunque la fuente no detalla si se trató de una reunión de negocios o de otro tipo.
El viernes 14, el canciller Pablo Quirno fue el único funcionario nacional registrado, con una breve reunión de menos de 40 minutos. El sábado 15, el escritor Gonzalo Garcés compartió la tarde con el presidente antes de la segunda cita dominical con los Boggiano, de Pablo y Galiani.
Tras el regreso de Milei el 17 de agosto para el acto de San Martín, la documentación oficial no muestra más visitas en la Quinta durante los días siguientes. Sólo el sábado 22, el embajador argentino en EE. UU., Alejandro Oxenford, y Alfonso Quintao cenaron con el presidente hasta la madrugada (00:58). El domingo 23, el empresario Eduardo Elsztain (IRSA y Cresud) estuvo poco más de una hora; ese mismo día Juan Carlos de Pablo volvió a coincidir con él durante 46 minutos. Finalmente, el martes 25, Milei cenó con el escritor Alejandro Rozitchner y el actor Juan Acosta, desde las 21:15 hasta cerca de las 23:00, antes de que el silencio volviera a reinar durante cuatro días.
La agenda privada de agosto revela un patrón: visitas mayormente de empresarios, economistas y figuras culturales, con escasa presencia de ministros, dirigentes políticos o representantes de partidos. La fuente no indica el contenido de las conversaciones ni si se tomaron decisiones de gobierno. Tampoco se sabe por qué la agenda oficial quedó vacía mientras se mantenían encuentros “de ópera” y cenas con figuras del sector privado.
Quedan abiertas varias preguntas. ¿Qué motivó la ausencia de funcionarios de alto nivel durante esos diez días? ¿Por qué la agenda se centró en reuniones informales con empresarios y artistas, y no en encuentros con su equipo de gobierno? ¿Existe alguna relación entre la visita de Hadad y la especulación sobre una candidatura futura? Y, sobre todo, ¿qué impacto tuvo esa “so



