Muerte de 67 años en Jujuy tras ataque de avispas deja dudas
Un hombre de 67 años falleció después de que un enjambre de avispas lo picara durante una reunión familiar en Alto Comedero. Llegó al Hospital Carlos Snopek sin signos vitales y la causa oficial del deceso sigue sin confirmarse, mientras la justicia ordena una autopsia para determinar si las picaduras fueron la causa directa.
El lunes 28 de septiembre, alrededor de las 17 hs, Julio Aníbal Tarifa, de 67 años, se encontraba en una vivienda del barrio 8 de Marzo, en la localidad de Alto Comedero (Jujuy), compartiendo un momento familiar. Según el relato de los presentes a la Policía de Jujuy, en un momento el hombre fue sorprendido por un enjambre de avispas que lo atacó sin advertencia. Poco después empezó a presentar una descompensación física que se agravó con rapidez.
Los familiares, ante la velocidad con que evolucionaron los síntomas, decidieron trasladarlo en vehículo particular al Hospital Carlos Snopek, sin esperar la llegada de la ambulancia. Cuando la guardia del centro asistencial recibió a Tarifa, el paciente ya no mostraba signos vitales. El personal médico constató la muerte y notificó a las autoridades. Un efectivo policial que cumplía funciones en el hospital tomó la declaración de los familiares, lo que permitió reconstruir la secuencia de los hechos.
El informe del Tribuno de Jujuy indica que al ingreso el paciente presentaba cianosis, signo de falta de oxígeno que el equipo de guardia registró de inmediato. A pesar de los intentos de reanimación, los paramédicos no lograron revertir el cuadro. La causa del fallecimiento no ha sido confirmada y quedó en manos de la justicia.
El ayudante fiscal zonal del Ministerio Público de la Acusación dispuso una serie de medidas investigativas. Entre ellas, el traslado del cuerpo a la morgue del Poder Judicial, ubicada en el mismo barrio, para la realización de una autopsia médico‑legal. Ese estudio será determinante para establecer si las picaduras de avispas estuvieron directamente vinculadas con la muerte y, de ser así, qué mecanismo fisiológico provocó la descompensación fatal.
Hasta el momento, la única información disponible proviene del testimonio de los familiares que acompañaban a Tarifa. No se han publicado datos de laboratorios, ni resultados de exámenes de sangre, ni de posibles reacciones alérgicas. La ausencia de una intervención de los servicios de emergencias plantea preguntas sobre la cadena de atención: ¿hubo demoras que pudieron empeorar el estado del hombre? ¿Se tomó la decisión correcta al trasladarlo en auto particular en lugar de esperar una ambulancia equipada?
Otro punto que queda en el aire es la identificación del tipo de avispas y la magnitud del ataque. La prensa local no ha recibido información de entomólogos ni de autoridades sanitarias que pudieran confirmar la peligrosidad del insecto en la zona. Sin esos datos, resulta difícil determinar si la reacción fue una alergia grave (anafilaxia) o una complicación distinta, como una crisis cardiovascular desencadenada por el estrés del ataque.
La investigación judicial también deberá esclarecer por qué la autopsia se realizará en la morgue del Poder Judicial y no en el propio hospital, donde se registró la muerte. ¿ implica esto una falta de capacidad del centro asistencial para realizar el examen forense, o se trata de un procedimiento estándar en la provincia?
Mientras tanto, la comunidad de Alto Comedero y los vecinos de Jujuy siguen sin respuestas claras. La noticia ha generado inquietud entre quienes temen que un suceso similar pueda repetirse, sobre todo en entornos familiares donde la presencia de insectos es frecuente en la primavera y el verano.
En ausencia de un dictamen oficial, la causa oficial del deceso permanece pendiente de los resultados de la autopsia. La justicia, a través del fiscal, continuará con las diligencias necesarias para esclarecer si las picaduras fueron la causa directa de la muerte o si, por el contrario, se trató de una coincidencia con otra condición médica subyacente.
La falta de datos concretos y la dependencia de testimonios familiares subrayan la necesidad de una investigación exhaustiva. Hasta que el informe pericial sea público, la historia de Julio Aníbal Tarifa seguirá alimentando preguntas sin respuesta y un debate sobre la gestión de emergencias en zonas rurales de la provincia.





