Obras de arte de la ex presidenta valen 300 mil dólares
Durante el juicio de los Cuadernos de las Coimas se presentaron videos de los allanamientos de 2018 en el departamento de la calle Juncal y en la casa de El Calafate. Las tasaciones del Banco Ciudad estiman que el conjunto de pinturas, esculturas y objetos artísticos hallados alcanza los 300 mil dólares, pero no aclaran cómo llegaron a manos de la familia Kirchner.
En la última fase del proceso oral de los Cuadernos, la fiscal general Fabiana León mostró imágenes de los allanamientos realizados en 2018 a dos inmuebles vinculados a la expresidenta Cristina Kirchner: el departamento de la calle Juncal, en el barrio de San Telmo, y la vivienda de su hija Florencia en Moreno. Además de los supuestos “centros de acopio” de dólares y euros que la acusación señala, los videos revelan una considerable colección de obras de arte.
Las valoraciones, incorporadas a la causa por orden del entonces juez Claudio Bonadio, fueron realizadas por el Banco Ciudad. El informe de 24 de agosto de 2018 asignó a los objetos de Juncal un valor de $4 558 000, y el de 10 de septiembre de 2018 valoró los hallados en Moreno en $3 158 500. En total, la suma en pesos de la época era de $7 716 500, lo que, según los tasadores, equivale a alrededor de 300 mil dólares al tipo de cambio actual.
Entre los 56 conjuntos relevados, destacan piezas de artistas como Roberto Aizemberg, Pedro Figari, Carlos Páez Vilaró y Mario Mollari. La obra “Formas II” de Aizemberg, un óleo sobre tabla de 93 × 55 cm, fue tasada en $2 400 000, representando más de la mitad del valor asignado al departamento de Juncal. En el mismo inmueble aparecen “Familia” de Mario Pérez ($450 000) y “Gota” de Giula Kosiche ($240 000). También figura la escultura “Cristina” de Martín Di Girolamo, valorada en $100 000, y la pintura “Cristina y Florencia” de Jorge Rajadell, cotizada en $150 000.
En la casa de Florencia, la mayor parte del valor corresponde a dos óleos de Pedro Figari. “Sale la procesión” recibió $1 000 000 y “Escena de negros” $1 400 000, sumando $2 4 mil, es decir, el 76 % del total del domicilio. El resto del inventario incluye obras de Marilyn Ifrat, José Malanca, Carlos Páez Vilaró y otros artistas, con valores que van desde $40 000 (la escultura “Ofrenda” de Leo Vinci) hasta $200 000 (el acrílico “Puerto de frutos” de Vilaró).
El documento no aclara si las piezas fueron compradas, heredadas o recibidas como regalos. La falta de información sobre su origen es particularmente relevante para las obras de mayor cotización, como las dos pinturas de Figari y el óleo de Aizemberg. Además, la tasación excluye cualquier obra que pudiera haber estado en la casa de El Calafate, que quedó fuera del inventario judicial.
Tras los allanamientos, la entonces senadora difundió un video desde El Calafate, minimizando la intervención al describir los objetos como “tres cuadritos de una militante de La Cámpora”. La frase buscó restar importancia a los bienes incautados, pero no explica por qué se consideraron “cuadritos” cuando la lista incluye esculturas y óleos de gran valor.
La revelación de este patrimonio artístico plantea varias preguntas sin respuesta. ¿Cómo se justificó la posesión de obras de artistas de renombre sin documentación de compra o donación? ¿Qué papel jugaron los valores asignados en 2018 dentro de la supuesta estructura de lavado de dinero que la investigación persigue? Y, dado que la valoración en dólares supera los 300 mil, ¿por qué la defensa no ha ofrecido pruebas de origen lícito?
En definitiva, los Cuadernos no solo siguen alimentando la polémica sobre supuestos centros de acopio de divisas, sino que ahora también exponen una colección de arte cuyo valor y procedencia siguen siendo un punto oscuro en la causa contra la familia Kirchner. El tribunal deberá decidir si estas





