Pobreza alcanza 32,3 % de los argentinos en el primer semestre
El INDEC informó que la proporción de población bajo la línea de pobreza subió cuatro puntos en los últimos seis meses, llegando a 32,3 %. La indigencia también creció, situándose en 7,5 % del país, lo que equivale a más de 3,5 millones de personas.
Según la última medición del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el 32,3 % de la población argentina vivió en situación de pobreza durante el primer semestre del año. Al extrapolar el porcentaje al total de habitantes, la cifra corresponde a aproximadamente 15,5 millones de personas. Dentro de ese grupo, 7,5 % (unos 3,6 millones) se encontraban en situación de indigencia.
En términos de hogares, la pobreza alcanzó al 24,4 % de las familias, mientras que la indigencia afectó al 5,6 % de los hogares. Los llamados “pobres no indigentes” representaron el 24,8 % de la población total y el 18,8 % de los hogares.
Comparado con el semestre anterior, la incidencia de la pobreza aumentó cuatro puntos porcentuales en personas y 3,4 puntos en hogares; la indigencia subió 1,2 puntos porcentuales en personas y 0,8 en hogares. En contraste, respecto al primer semestre de 2024 la tasa de pobreza se redujo de 52,9 % a 32,3 %, y la de indigencia cayó de 18,1 % a 7,5 %.
El ingreso total familiar promedio de los hogares clasificados como pobres fue de $922.755, mientras que la Canasta Básica Total (CBT) promedio de ese mismo grupo alcanzó $1.440.395. El INDEC señaló que la brecha entre los ingresos de los hogares pobres y la CBT se amplió respecto al semestre anterior.
El análisis por grupos de edad mostró que el 44,5 % de los menores de 15 años vivían en hogares bajo la línea de pobreza. En los rangos de 15 a 29 años y de 30 a 64 años, los porcentajes fueron de 36,9 % y 28,8 % respectivamente. Entre los mayores de 65 años, el 14,8 % se encontraba bajo la línea de pobreza.
El economista Christian Buteler explicó que la dinámica de la pobreza cambió de motor: “En 2024 tocamos el pico tras el shock inflacionario y devaluatorio de 2023. La fuerte desinflación de 2025 trajo alivio temporal, pero entramos a otra fase. Hoy el flagelo es la pobreza, ya no por salto de precios, sino por caída de ingresos”.
Por su parte, el ministro de Economía, Sergio Caputo, recordó que “las tasas de pobreza y de indigencia se incrementaron 4,1 p.p. y 1,2 p.p. en relación al semestre previo, pero ambas registraron una fuerte baja respecto al primer semestre de 2024”. Según Caputo, la reducción de la pobreza pasó del 52,9 % al 32,3 % y la indigencia del 18,1 % al 7,5 % en ese lapso.
En conjunto, los datos indican que, pese a la notable caída respecto al mismo periodo del año pasado, la pobreza y la indigencia volvieron a crecer en los últimos meses, reflejando una nueva etapa de presión sobre los ingresos familiares. El INDEC continuará publicando sus mediciones semestrales, que servirán de referencia para las políticas sociales y económicas que busquen frenar esta tendencia.



