Policía desmantela banda en Villa Devoto y evita robos; hallaron pistola y herramientas para duplicar llaves.
Una investigación vinculó a tres hombres, entre ellos un prófugo de salida transitoria, con un intento de robo en Villa Devoto el 3 de agosto. La operación culminó con dos allanamientos, la captura de los sospechosos y el hallazgo de armas y herramientas para duplicar llaves.
El 3 de agosto la Policía de la Ciudad recibió la denuncia de una mujer que, al salir de su edificio en Chivilcoy 2500, fue sorprendida por dos hombres que intentaron entrar a su domicilio. La víctima gritó, impidió el ingreso y los agresores escaparon con el manojo de llaves que llevaba. La División Investigaciones Comunales 11 tomó el caso y, a partir de las imágenes del Centro de Monitoreo Urbano y de cámaras privadas, identificó a los dos atacantes y a un tercer cómplice al volante de un Volkswagen Fox.
El vehículo cruzó los límites de la Ciudad de Buenos Aires, pero la trazabilidad permitió localizar al conductor: un hombre que en 2007 había sido condenado a 20 años de prisión por robo agravado y que, pese a haber cumplido la condena, fue detenido nuevamente el 22 de septiembre por un robo por escalamiento y quedó recluido en la Unidad Penitenciaria de Florencio Varela. La presencia de este individuo en la banda plantea la pregunta de cómo, tras su reingreso al sistema penitenciario, volvió a vincularse a actividades delictivas.
El segundo sospechoso, de 43 años, ostentaba 35 fojas de antecedentes y había sido sentenciado en 2021 a 6 años y 7 meses de prisión por un delito no especificado. Tras cumplir la condena reincidió y recibió una pena adicional de 1 año y 3 meses. El Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 21, bajo la autoridad del juez Marcos Andrés Fernández, ordenó su detención.
El tercer integrante, de 35 años, figuraba como prófugo desde el 4 de julio porque no se presentó en la Unidad Penal 19 del Servicio Penitenciario Federal tras una salida transitoria mientras cumplía una condena de 8 años y 6 meses por robo agravado. El hecho de que un interno con salida transitoria haya escapado y haya participado en la tentativa de entradera genera dudas sobre los controles de esa modalidad.
Con los datos recopilados, la policía instaló vigilancia en la vivienda del sospechoso de Almagro (Rivadavia 4200) y lo interceptó a pocas cuadras, en Quito 4000, junto a otro hombre que resultó ser otro de los implicados. Al solicitar documentación, el segundo individuo entregó el nombre de su hermano, intentando ocultar su pedido de captura activo.
Los allanamientos revelaron un arsenal y herramientas que facilitan la comisión de delitos de ingreso. En el departamento de Rivadavia se incautó una pistola semiautomática Walther calibre 9 mm, cinco cartuchos del mismo calibre, dos cartuchos de escopeta, una réplica de pistola, una gorra similar a la de la Policía de la Ciudad, una funda táctica de chaleco antibalas y una tijera cortacandados. En el domicilio de Quito se hallaron dos morrales: uno con nueve llaves de vivienda impregnadas de parafina, insumo usado para moldear duplicados, y otro con ocho relojes y un maletín que se presume sirvió para transportar los objetos robados.
El juzgado dispuso el secuestro de todos los elementos hallados, pero la nota no aclara si se inició alguna investigación interna sobre la gestión de salidas transitorias que permitió la fuga del prófugo. Tampoco se detalla si el Volkswagen Fox fue rastreado o confiscado, ni cómo los sospechosos lograron adquirir armas de fuego y munición sin ser detectados previamente.
La operación muestra la capacidad de la División de Análisis de Patrones Delictuales para combinar imágenes de vigilancia y datos de antecedentes, sin embargo deja abierta la cuestión de la efectividad de los mecanismos de control de internos que, como en este caso, pueden volver a la calle y reincidir rápidamente. La ciudadanía espera respuestas claras sobre los fallos que permitieron la fuga y la posterior participación en una violenta tentativa de robo.





