Pymes denuncian embargos exprés de ARCA sin notificación previa
Las pequeñas y medianas empresas alertan que el organismo ejecuta embargos al instante, sin aviso, y que la ola de quiebras vuelve a niveles de 2001. Reclaman una “emergencia pyme” y la falta de respuestas tanto del Ministerio de Economía como del área a cargo de Toto Caputo.
Varias entidades pyme denunciaron esta semana la proliferación de ejecuciones fiscales y embargos exprés por parte de la Administración Federal de Ingresos Públicos (ARCA). Según los representantes, el organismo actúa sin notificación previa y basta con un incumplimiento menor —como el atraso de una cuota de moratoria o el pago fuera de término de cualquier impuesto— para bloquear cuentas de manera inmediata.
“Los embargos son exprés, no hay ninguna notificación previa, te embargan de manera inmediata cuando se te cae la cuota de una moratoria o pagaste algún impuesto fuera de término. Por los intereses también te están embargando”, sostuvo Mauro González, titular de la Confederación Federal Pyme, al hablar con La Política Online. La acusación se extiende a una supuesta “persecución” del ARCA, que según González, se ha convertido en una práctica rutinaria.
El reclamo de las pymes no es nuevo. Desde el año pasado solicitan la declaración de una “emergencia pyme”, que incluiría la suspensión de 180 días de juicios y embargos. Sin embargo, la situación, según los empresarios, no solo no se detuvo, sino que empeoró. La falta de respuestas oficiales alimenta la inquietud: ¿qué autoridad tiene la competencia para detener o regular estos embargos? ¿Por qué el Ministerio de Economía y la oficina a cargo de Toto Caputo devuelven la responsabilidad al ARCA sin ofrecer alternativas?
González también señaló que los niveles de concursos y quiebras en los juzgados comerciales son “los mismos que en 2001”. Si bien la referencia histórica está en la propia declaración, la comparación plantea preguntas sobre la efectividad de las políticas adoptadas en los últimos años. ¿Qué medidas se implementaron tras la crisis de 2001 y por qué no parecen haber servido para evitar la actual escalada?
Un caso paradigmático citado por la Confederación es el de Jutex, una empresa textil que abastece a marcas como Portsaid, Le Utthe y Rapsodia. Jutex ingresó en concurso con una deuda de 700 millones de pesos y su principal acreedor es el ARCA, al que le debe más de 102 millones. La inmovilización de la cuenta bancaria, según los empresarios, constituye “un golpe de gracia” que paraliza la operatividad de la compañía. La situación de Jutex ilustra el impacto directo de los embargos en la cadena productiva: muchas pymes ya enfrentan dificultades para pagar a proveedores y empleados, agravadas por la subida de costos y la caída de la producción tras la apertura de importaciones.
Frente a este panorama, la Confederación Federal Pyme exige respuestas concretas. “Nadie nos da una respuesta ante esta situación”, reiteró González, subrayando la sensación de abandono institucional. La falta de claridad sobre los criterios que habilitan un embargo exprés, así como la ausencia de un canal de reclamo efectivo, deja a los empresarios sin vías de defensa.
La pregunta central que queda sin respuesta es si el marco legal vigente permite que el ARCA actúe sin notificación y bajo qué condiciones. Asimismo, resulta crucial saber si el gobierno tiene previsto algún mecanismo de control o supervisión para evitar abusos y si la “emergencia pyme” solicitada será considerada en los próximos días.
En tanto, las pymes continúan operando bajo la presión de embargos inmediatos y una ola de quiebras que, según sus propios testimonios, recuerda a la crisis de principios de siglo. La falta de respuestas oficiales mantiene la incertidumbre y alimenta la percepción de que el sistema fiscal está más orientado a la coerción que a la búsqueda de soluciones estructurales para el sector.





