Quirno asegura que la OCDE respalda la adhesión pese a ajustes macroeconómicos
El canciller Pablo Quirno celebró en París la marcha de Argentina hacia la OCDE, argumentando que la reducción del déficit fiscal y la estabilidad macroeconómica fueron claves. Sin embargo, la falta de cifras concretas y la anécdota de un informe que tuvo que congelarse por cambios continuos dejan dudas sobre la solidez del proceso.
Durante la jornada central de la Argentina Week, celebrada en el Château de la Muette, sede de la OCDE, el canciller Pablo Quirno repasó el camino que lleva al país a la adhesión del organismo. “Normalmente uno va por la adhesión a la OCDE cuando ya resolvió sus problemas. Pero nosotros quisimos el desafío más grande e hicimos todo al mismo tiempo”, afirmó, subrayando la simultaneidad entre la reforma fiscal y la búsqueda del sello internacional.
Quirno ubicó el punto de partida en el frente fiscal: “Empezamos por poner en orden los números macroeconómicos. Recortamos el déficit fiscal en tiempo récord, y eso nos permitió tener estabilidad y empezar a mirar el largo plazo”. La expresión “tiempo récord” suena contundente, pero la declaración carece de datos precisos. No se indican los niveles de déficit antes y después de la medida, ni el horizonte temporal que define el “récord”. Sin esas cifras, la afirmación queda en el terreno de la autopromoción.
El relato del canciller incluye una anécdota que ilustra la tensión entre la agenda interna y los estándares de la OCDE. Cuando los equipos de la organización comenzaron a elaborar el primer Estudio Económico de la Argentina en seis años, el país seguía modificando indicadores. “Nos dijeron: ‘Congelemos el informe acá, porque ustedes van a seguir cambiando y vamos a tener que modificarlo todas las semanas’”, contó. La





