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Ramona Galarza, la “Novia del Paraná”, muere a los 80

La cantante correntina, que llevó el chamamé a escenarios de Buenos Aires, París y Nueva York, falleció el 22 de septiembre de 2020. A ocho meses de su última presentación en la Fiesta Nacional del Chamamé, su partida dejó preguntas sobre el reconocimiento y la protección de los artistas del folklore.

Redacción Tiempo REAL · Publicado el 22 de septiembre de 2026 - 04:37hs 🔎 Verificado con 2 fuentes

Ramona Galarza, la “Novia del Paraná”, muere a los 80

Ramona Modesta Onetto, mejor conocida como Ramona Galarza, murió a los 80 años en su domicilio de la capital federal, tras sufrir un paro cardiorrespiratorio. La noticia fue comunicada por Gabriel Romero, presidente del Instituto de Cultura de Corrientes, quien la describió como una “voz arraigada en nuestra gente”. La fecha exacta de su fallecimiento, el 22 de septiembre de 2020, coincide con el aniversario de su muerte, pero la fuente no indica el horario del incidente ni los detalles médicos que rodearon el paro.

Nacida el 15 de junio de 1940 en la ciudad de Corrientes, Ramona creció en el entorno de un pequeño comercio a la vera del Río Paraná, donde la música del litoral marcó su infancia. Desde muy joven cantó en colegios y fiestas familiares, y a los 18 años ya había participado en la película Alto Paraná bajo la dirección del maestro paraguayo Herminio Giménez. Su paso por la Orquesta Folclórica de la Provincia de Corrientes, bajo la batuta de Naum Salis, la posicionó como solista junto a Efraím Maidana, lo que le abrió la puerta a la escena nacional.

En los años 60, cuando el folclore vivía un auge, Galarza decidió “desembarcar” en Buenos Aires. Allí conoció al productor Fernando López, quien más tarde sería su esposo, y comenzó a presentarse en peñas, festivales y programas de radio y televisión. Su apodo, “La Novia del Paraná”, surgió en ese contexto y la convirtió en una especie de embajadora del chamamé. Compartió escenario con figuras como Ariel Ramírez y Raulito Barboza, y grabó más de 30 álbumes, entre los que destacan Merceditas, Pescador y guitarrero y Al Paraguay con amor.

Su proyección internacional incluyó presentaciones en Chile, Venezuela, Paraguay, Colombia, Canadá, Estados Unidos (Lincoln Center y Carnegie Hall), Australia y Francia. En 2008 recibió una distinción del Senado de la Nación por su aporte a la cultura, aunque la nota no detalla el tipo de reconocimiento ni si incluyó algún apoyo económico o institucional para su trabajo posterior.

El último acto público de Galarza fue el 22 de enero de 2020, en la 30ª edición de la Fiesta Nacional del Chamamé, donde compartió el escenario con Teresa Parodi y María Ofelia y recibió la distinción General José de San Martín. La fuente menciona que esa fue su última presentación, pero no aclara si la cantante había anunciado su retiro o si la enfermedad ya limitaba sus actividades.

A ocho meses de ese último recital, la cantante sufrió el paro que la llevó al Hospital Pirovano, donde falleció. La cobertura no indica si recibió atención médica adecuada, si había antecedentes de problemas cardiacos o si la falta de recursos influyó en su estado de salud. Tampoco se menciona si hubo alguna iniciativa de apoyo a su familia o a la comunidad artística tras su muerte.

El legado de Ramona Galarza sigue vivo en sus discos y en la memoria de quienes escucharon su voz en los “auditorios Lincoln Center y Carnegie Hall”. Sin embargo, la ausencia de datos sobre su situación económica y la falta de información sobre políticas de protección para artistas del folklore plantean interrogantes. ¿Qué mecanismos existen, de hecho, para garantizar la salud y la seguridad de los cantantes que, como Galarza, llevan la cultura regional a los escenarios internacionales? ¿Por qué la prensa no profundiza en la respuesta institucional a la muerte de una figura tan emblemática?

Mientras el público sigue disfrutando de sus interpretaciones, la historia de Ramona Galarza invita a reflexionar sobre el reconocimiento real que recibe el folklore en la agenda pública y sobre la necesidad de acompañar el homenaje con acciones concretas que aseguren el bienestar de sus protagonistas.

Publicado el 22 de septiembre de 2026 - 04:37hs

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