Riesgo país supera los 600 puntos y la Bolsa porteña cae 1,6%
El indicador de riesgo país de JP Morgan alcanzó 609 puntos, el nivel más alto desde principios de abril. En paralelo, el S&P Merval perdió 1,6 % y los bonos soberanos en dólares retrocedieron un 1,2 %. La presión se extendió a la cotización del dólar, que cerró en nuevo récord nominal.
El viernes la salida de fondos de activos argentinos quedó patente en la caída generalizada de la renta fija y la renta variable locales. El riesgo país, medido por JP Morgan, subió 30 puntos y se ubicó en 609 puntos básicos, su máximo desde el 7 de abril después de diez alzas consecutivas. El incremento refleja el nerviosismo de los inversores ante la combinación de factores internos y externos que presionan la percepción de riesgo de la deuda argentina.
Los bonos soberanos en dólares, tanto los “Bonares” como los “Globales”, perdieron en promedio un 1,2 % en la jornada. Según el economista de Facimex, Adrián Yarde Buller, la caída se produce en un contexto de “sell‑off” de la renta fija desarrollada en la región, pero con un componente idiosincrático propio de Argentina que no se observa en otros países. En los últimos cinco días, los spreads de los bonos argentinos sobre los Treasuries subieron 68 puntos básicos, mientras que la mayoría de los vecinos latinoamericanos vieron una ligera compresión de sus diferenciales.
En el mercado de acciones, el índice S&P Merval descendió 1,6 % hasta los 2 893 751 puntos, marcando el nivel más bajo desde el 20 de agosto. Medido en dólares, el panel de acciones líderes tocó su mínimo desde el 6 de marzo, bajo los 1 800 puntos. La presión sobre la bolsa se vio reforzada por la caída del precio del crudo: el Brent perdió 1,9 % y el WTI 2 %, situándose en 104,65 USD y 92,76 USD por barril respectivamente. La baja del petróleo impactó directamente a las compañías energéticas locales; Banco Macro, Edenor y Telecom cerraron con descensos de 3,4 %, 2,8 % y 2,6 % y YPF cayó 2,6 % a 52,19 USD.
A nivel internacional, Wall Street registró ganancias entre 0,5 % y 0,9 % y los bonos del Tesoro estadounidense mostraron una tregua parcial, impulsados por un leve alivio en los precios del crudo y el flujo continuo hacia el sector tecnológico de la inteligencia artificial. Sin embargo, los ADR y las acciones de compañías argentinas cotizadas en dólares siguieron la tendencia bajista, reflejando la desconexión entre el apetito por riesgo global y la percepción de riesgo local.
El tipo de cambio también se vio afectado. El dólar mayorista alcanzó 1 525,50 pesos, nuevo récord nominal, y subió un 0,4 % en la sesión, marcando la tercera alza consecutiva. Según el operador de ABC Mercado de Cambios, Nicolás Merino, la oferta de divisas apareció tras las primeras operaciones, pero resultó insuficiente para frenar la demanda, que llevó al mayorista a tocar 1 526 pesos.
Los analistas locales subrayaron la fragilidad del contexto económico. José Ignacio Thome, de Grupo SBS, señaló que el EMAE de julio cayó 2,9 % mensual, indicando que el tercer trimestre de 2026 arranca en baja tras una contracción del 0,6 % respecto al trimestre anterior, la primera caída trimestral desde el segundo trimestre de 2024. Gustavo Ber, del Estudio Ber, recordó que la gestión fiscal y externa se mantiene ordenada, pero la debilidad de los indicadores de actividad y pobreza refuerza la prudencia de los operadores, en un momento en que se delinean estrategias electorales.
En el ámbito de los commodities, Balanz advirtió que la volatilidad del petróleo es esperable a corto plazo y



