SAETA nombra coordinador general para frenar su crisis financiera
Carlos Mateo, que hasta ahora intervenía el Ente de Parques Industriales, asumirá el nuevo cargo. La medida pretende vigilar al directorio de la concesionaria del transporte público, pero la falta de información deja varias incógnitas.
En medio de una disputa interna que ha puesto en jaque la situación financiera de la empresa estatal de transporte, SAETA anunció la creación de un puesto de coordinador general. La designación recayó en Carlos Mateo, quien hasta la fecha ejercía como interventor del Ente de Parques Industriales. Según el comunicado oficial, su principal tarea será “controlar las decisiones que tome el directorio de la concesionaria del transporte público de personas”.
La noticia llega cuando la compañía atraviesa un conflicto financiero que, según fuentes internas, ha generado retrasos en la inversión de flota y problemas de liquidez. Sin embargo, el comunicado no aclara cuál es el alcance concreto del nuevo cargo. No se especifican los poderes que tendrá Mateo ni el mecanismo mediante el cual podrá intervenir en las decisiones del directorio. Tampoco se indica si su rol será temporal o permanente, ni cuál será su remuneración.
La designación de un interventor como coordinador general plantea preguntas sobre la estructura de gobierno de SAETA. ¿Qué diferencia hay entre la figura de interventor, que suele ser de carácter de control externo, y la de coordinador general, que parece más operativa? Además, la falta de claridad sobre los criterios de supervisión deja dudas sobre la efectividad de la medida. Si el objetivo es “controlar” al directorio, ¿existe ya un marco regulatorio que lo respalde o se está creando uno ad hoc?
Otro punto que la empresa no abordó es la relación con la concesionaria del transporte público. La normativa que rige la concesión establece ciertos mecanismos de fiscalización, pero la creación de este cargo sugiere que dichos mecanismos no están funcionando. ¿Se trata de una respuesta a decisiones polémicas del directorio, o a presiones externas de organismos de control financiero? La ausencia de información sobre el contexto exacto del conflicto financiero dificulta evaluar la pertinencia de la medida.
Por su parte, los sindicatos del sector y algunos analistas han señalado que la intervención de SAETA en la gestión de la concesionaria podría generar tensiones con los operadores privados que ya están bajo contrato. Sin datos claros sobre cómo se coordinará la supervisión entre el nuevo cargo y los acuerdos existentes, la medida podría complicar aún más la operatividad del sistema de transporte.
En conclusión, la creación del puesto de coordinador general y la designación de Carlos Mateo responden a una necesidad evidente de mayor control interno en SAETA, pero la escasez de detalles sobre sus atribuciones, plazos y mecanismos de actuación deja un vacío que invita a seguir investigando. La pregunta clave que queda es si este ajuste estructural será suficiente para estabilizar la situación financiera de la empresa o si, por el contrario, solo pospone decisiones más profundas que aún no se han tomado.



