Senado retoma reforma del BCRA y recorta subsidios en zonas frías
El pleno del Senado se reunirá a mediodía para volver a discutir la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, ya aprobada por Diputados, y para intentar sancionar un recorte a los subsidios de energía en las llamadas “zonas frías”. La agenda, que une dos temas polémicos, genera dudas sobre la lógica del proceso y sobre el impacto que tendrá en los hogares del sur del país durante el próximo invierno.
El Senado se prepara para una sesión que, según los propios legisladores, está “atada con alambres”. En ella se debatirá, por un lado, la segunda revisión del proyecto que altera la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) y, por el otro, la aprobación de un recorte a los subsidios de energía destinados a las zonas frías. La convocatoria para el mediodía incluye la exigencia de quorum para iniciar el encuentro y, según voces libertarias y parte de la oposición, también para mantener la discusión una vez concluida la parte del Banco Central.
Los parlamentarios del Senado ya habían señalado errores graves en la iniciativa que aprobó la Cámara de Diputados. Un jefe de bloque, citado por Infobae, recordó que “para cambiar esta misma ley, precisarías menos votos que los 2/3 que metieron de ambas Cámaras para remover a un director”. La observación sugiere que el proceso de aprobación en Diputados habría sido excesivamente costoso en términos de mayoría, lo que plantea la pregunta de por qué ahora se busca simplificar la remoción de autoridades del BCRA sin un debate amplio.
El proyecto de reforma del BCRA pretende “garantizar la independencia” de la entidad al prohibir cualquier financiamiento directo o indirecto del Tesoro. Entre las medidas destacadas están la eliminación de adelantos transitorios, que históricamente se usaron para cubrir déficits fiscales con emisión monetaria, y la prohibición de compra directa de títulos públicos en el mercado primario. Asimismo, se impide la transferencia al Tesoro de ganancias contables o por diferencia de cambio, obligando a que los resultados del banco se destinen a absorber pérdidas, recomponer su patrimonio o cancelar deuda pública. En teoría, la medida busca “preservar el valor de la moneda”, pero la falta de claridad sobre cómo se financiarán los déficits fiscales plantea una contradicción: si el BCRA no podrá prestar al Tesoro, ¿de dónde provendrá el financiamiento necesario para el gasto público?
Otro punto polémico es la modificación del mecanismo para remover al presidente y a los directores del BCRA. La iniciativa original exigía una “causal grave” y una mayoría de dos tercios tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados. Según la discusión de ayer en Labor Parlamentaria, se plantea eliminar el requisito de los 2/3 en la Cámara de Diputados, dejando la decisión en manos de una mayoría absoluta solo en el Senado. La simplificación de este procedimiento, que antes requería consenso bicameral, genera inquietud sobre la concentración de poder y sobre la verdadera independencia que se pretende asegurar.
En el mismo turno, el Senado intentará sancionar el recorte de subsidios a las “zonas frías”. La ampliación de estos subsidios, impulsada durante la gestión de Alberto Fernández, sería revertida, manteniéndose solo para las áreas originales –Patagonia, Malargüe y la Puna– y bajo un esquema diferente: el subsidio se aplicaría sobre la generación de gas, no sobre la



