Traslado histórico de 1.500 presos de Devoto a Marcos Paz. Arranca con 326 internos en camiones blindados
El operativo, liderado por el Ministerio de Seguridad Nacional, empezó este fin de semana con los primeros 326 internos en camiones blindados. La mudanza, anunciada como histórica por el jefe de Gobierno Jorge Macri, busca vaciar la cárcel de Villa Devoto y reubicar a unos 1.500 reclusos en el nuevo penal federal de Marcos Paz, cuya capacidad supera los 2.200 puestos.
El jueves 9 de octubre se firmó el acta de recepción provisional del Complejo Penitenciario Federal VIII en Marcos Paz, habilitando la fase de organización para trasladar a la totalidad de los internos de la cárcel de Villa Devoto. A partir de este sábado, el Ministerio de Seguridad Nacional, a través de un Comando Unificado Federal, comenzó a mover a los reclusos en camiones blindados. En la primera tanda se trasladaron 326 personas, según informó Clarín, y la operación continuará de forma gradual hasta alcanzar los 1.500 internos que, según el acuerdo entre la Ciudad y la Nación, deberían estar reubicados antes de fin de año.
El nuevo penal, construido sobre 80 hectáreas, cuenta con cuatro módulos, área de salud, gimnasio, salas de videoconferencia y espacios educativos. La prensa local indica que su capacidad está prevista para 2.232 presos, mientras que la nota de Ámbito menciona 2.240 plazas. La diferencia de ocho camas no parece relevante, pero evidencia la falta de una cifra oficial única y plantea dudas sobre la exactitud de los datos publicados por los distintos organismos.
La infraestructura, iniciada hace ocho años y paralizada cinco, fue reactivada en diciembre de 2024 por la gestión porteña. Además de los internos de Devoto, el traslado incluirá a reclusos que actualmente se encuentran en comisarías y alcaidías de la Ciudad, según informó Perfil. Esta ampliación del público objetivo del nuevo penal no fue detallada en los comunicados oficiales, lo que deja sin respuesta cuántas plazas quedarán vacías una vez concluida la mudanza.
El operativo se desarrollará en etapas y, como advierte Clarín, se interrumpirá momentáneamente durante la visita del Papa a la cárcel de Devoto. La pausa plantea preguntas sobre la coordinación entre los distintos niveles de gobierno: ¿existe un plan de contingencia que garantice la seguridad de los internos y del personal durante la interrupción? Además, la presencia de funcionarios de la Ciudad, la Provincia y la Nación en el comando operativo sugiere una compleja red de responsabilidades que aún no se ha aclarado públicamente.
Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, calificó el inicio del traslado como “histórico” en un mensaje en X, resaltando el trabajo conjunto con el presidente Javier Milei, la secretaria general Karina Milei y la ministra de Seguridad Nacional Alejandra Monteoliva. El calificativo, sin embargo, invita a reflexionar: ¿qué tan histórico resulta la mudanza cuando la cárcel de Devoto lleva años bajo presión de los vecinos y la justicia, y la solución se materializa solo ahora? La demora de más de una década entre el acuerdo de 2018 y la puesta en marcha del penal sugiere que la política de seguridad ha sido más lenta que el discurso.
Otro punto que queda sin responder es el uso de la capacidad excedente del penal. Con una capacidad de más de 2.200 plazas y una meta de traslado de 1.500 internos, quedan al menos 700 puestos libres. ¿Se destinarán a nuevos internos provenientes de otras jurisdicciones, o el exceso quedará sin uso, generando costos de mantenimiento no justificados? La falta de información sobre el presupuesto del proyecto y su sostenibilidad a largo plazo también es notoria.
En resumen, el traslado de presos de Devoto a Marcos Paz avanza, pero la cobertura oficial omite varios detalles clave: la cifra exacta de capacidad, el número total de internos a reubicar, el plan de contingencia durante la visita papal y la finalidad de la capacidad sobrante. La operación, aunque celebrada como un hito, deja abiertas preguntas que la ciudadanía y los legisladores deberían exigir que se respondan antes de que el nuevo penal quede plenamente operativo.






