Turner vuelve a Roma con obra que podría romper récords
La pintura que el británico J.M.W. Turner inmortalizó en 1828 llega al Palazzo Rondinini por tres días. Con una estimación de 50 millones de libras, la subasta de diciembre podría superar el récord que el artista alcanzó en 2014.
Una vista del Tíber, los pinos de Testaccio y la cúpula de San Pedro se despliegan en el lienzo que Turner pintó desde el Aventino en 1828. La obra, que nunca ha sido restaurada y conserva el marco y las marcas de la espátula del propio pintor, vuelve a la Ciudad Eterna casi dos siglos después de su creación. Sotheby’s la exhibe desde este martes en el Palazzo Rondinini y la mantendrá allí solo tres días antes de iniciar una gira internacional.
Según Julian Gascoigne, especialista de la casa de subastas, la pieza “captura la sensación que Turner encontró en Roma: la arquitectura, la luz y el calor de la ciudad”. El presidente de Sotheby’s Europa, Mario Tavella, añadió que el cuadro combina “el pasado y el presente en un solo lienzo”, resaltando la capacidad del artista para mezclar ruinas antiguas con la atmósfera contemporánea de la capital italiana.
El óleo fue encargado por el coleccionista escocés Hugh Andrew Johnstone Munro de Novar, heredero de una fortuna india. Turner comenzó a perfilar la escena a partir de decenas de bocetos realizados durante su segunda visita a Roma, pero terminó la obra años después en su taller de Londres. El lienzo se ha mantenido en su estado original: sin reentelar, con el marco de época y con huellas dactilares y hilos de pincel atrapados en la pintura seca. “Es una de las dos únicas obras de Turner que permanece sin reentelar”, subraya Gascoigne, señalando que la conservación es excepcional para el artista que anticipó al impresionismo y al expresionismo abstracto.
A lo largo de casi doscientos años, la pintura ha cambiado de manos solo dos veces. En la subasta del patrimonio de Munro de 1878 alcanzó 6 142 libras, el precio más alto de esa puja. En 2014, Sotheby’s la vendió por más de 30 millones de libras, estableciendo el récord absoluto para una obra de Turner. La próxima venta, prevista para el 9 de diciembre en Londres, parte de una estimación de salida de 50 millones de libras (aproximadamente 58 millones de euros), lo que podría superar el récord anterior.
Antes de la subasta, el cuadro recorrerá las galerías de Sotheby’s en Hong Kong y Nueva York, y luego se instalará en una de las salas de New Bond Street, en Londres. Tavella ha señalado que, aunque la casa de subastas busca un comprador privado, no descartaría que la obra termine en un museo, lo que garantizaría su acceso al público a largo plazo.
La visita a Roma permite a los espectadores contemporáneos observar la Roma que Turner plasmó: un horizonte dominado por la basílica de San Pedro, el antiguo puerto de Ripa Grande y la silueta de las iglesias más emblemáticas. En medio de la multitud de turistas que hojean sus teléfonos para capturar la panorámica, la exposición ofrece una pausa para contemplar la mirada del artista, que hace dos siglos ya combinó la historia con la luz de una ciudad que sigue fascinando.





