Un 21 % de jóvenes 25‑29 podría decidir su voto con IA
Una encuesta realizada a 1 095 personas en la Provincia de Buenos Aires muestra que, aunque el uso general de la inteligencia artificial sigue bajo, entre los jóvenes de 25 a 29 años el 21 % afirma que consultaría una IA para definir a quién votar. El estudio también indica que el 22 % de los encuestados usa la IA “mucho” o “bastante” en su día a día.
El estudio, elaborado por el consultor político y profesor de la Universidad de Buenos Aires Martín Romeo, se llevó a cabo a fines de agosto y cuenta con un margen de error de ± 3 %. De los 1 095 encuestados, el 22 % declara usar la inteligencia artificial con “mucha” o “bastante” frecuencia; el 35 % la emplea “poco”, el 41 % “nada” y el 2 % no sabe responder.
Al desglosar los resultados por edad, el uso intensivo de la IA se concentra en los grupos más jóvenes. Entre los de 16 a 24 años, el 47 % indica que la utiliza “mucho” o “bastante”. En la franja de 25 a 44 años, la cifra se sitúa entre 34 % y 35 %.
En cuanto a la posibilidad de consultar la IA para decisiones electorales, los porcentajes generales son modestos: solo el 3 % considera “muy probable” usarla para conocer a los candidatos, y el 11 % la califica como “bastante probable”. Para informarse sobre propuestas y planes de gobierno, los valores son 7 % y 8 % respectivamente, mientras que la probabilidad de pedir una recomendación sobre a quién votar se ubica en 3 % (muy probable) y 2 % (bastante probable). La mayoría de los encuestados (más del 70 %) se declara “nada probable” o “no sabe” en cada una de esas preguntas.
El contraste se vuelve notable al observar los datos por edad. En el segmento de 25 a 29 años, el 21 % afirma que podría acudir a una IA para definir su voto, la proporción más alta entre todos los grupos etarios. Asimismo, entre quienes usan la IA “mucho” o “bastante” en su vida cotidiana, el 37 % indica que consultaría a la herramienta para decidir a quién votar.
Romeo subraya que, pese a que la mayoría de la población muestra una “baja penetración” en el uso de la IA para fines electorales, la tendencia es al alza. “Hoy más de la mitad la tiene incorporada en su vida cotidiana con distintos niveles de frecuencia. Es probable entonces que la penetración de la IA siga en aumento”, afirmó el analista.
El especialista también plantea interrogantes sobre la influencia potencial de la IA en futuros comicios: quién programará los algoritmos, qué criterios usarán para sugerir candidatos y cómo se garantizará la veracidad de esas recomendaciones. Señala que estudios similares se están desarrollando en Estados Unidos y otros países, lo que indica una preocupación global sobre el papel de la inteligencia artificial en la democracia.
En conclusión, la encuesta ofrece una primera fotografía del vínculo entre la inteligencia artificial y la decisión de voto en Argentina, destacando que, aunque todavía minoría, un sector significativo de los jóvenes y de los usuarios intensivos de IA ya contempla esta herramienta como una fuente de orientación electoral.



