Dólar oficial $1535 Dólar blue $1540 MEP $1543 Bitcoin US$82.975 Ethereum US$2.505 Riesgo país 589
🔴 AHORA
Actualidad

Valentina Bruno, 24, gana concurso UNESCO‑Dior y comercializa lana de la Puna en línea

Valentina Bruno, de 24 años, se quedó con el primer puesto del programa Dream for Change, impulsado por la ONU y la firma Dior. Su proyecto Dreaming Hands pone en venta en Instagram los tejidos de artesanas de la Puna, garantizando precios justos y una ganancia inédita para las creadoras. La iniciativa busca ampliar su alcance a otras comunidades del norte argentino y a Chile y Perú.

Redacción Tiempo REAL · Publicado el 10 de octubre de 2026 - 13:01hs

Valentina Bruno, 24, gana concurso UNESCO‑Dior y comercializa lana de la Puna en línea

Dream for Change es un programa de liderazgo creado por la agencia de educación de la ONU y la casa de alta costura Dior. Cada año selecciona a 300 mujeres de todo el mundo; este ciclo, el proyecto argentino “Dreaming Hands” obtuvo el primer puesto. La propuesta, liderada por Valentina Bruno, se centra en potenciar a las mujeres artesanas del norte de Argentina y en difundir la tradición del tejido a través del comercio electrónico.

Desde la cuenta de Instagram @dreaminghands, cualquier interesado puede contactar por WhatsApp y acceder a un catálogo digital con todas las prendas disponibles. Cada artículo incluye precio y la historia de la artesana que lo confeccionó. Entre los productos que aparecen están un chal de lana de llama en hilo doble, tejido por Presentación Alancay en la comunidad de La Flor de la Rica, a $60.000, y una ruana de 1,62 m de largo, elaborada por Guillermina en la misma localidad, a $170.000. Además se ofrecen sweaters, bufandas, carteras, ponchos y objetos decorativos.

Valentina Bruno es licenciada en Relaciones Internacionales. En 2022 se mudó a Francia para cursar una doble titulación entre la Universidad Torcuato Di Tella y el Institut d’Études Politiques de París, realizando pasantías en la Embajada Argentina, en Le Monde Diplomatique y en la ONU en Nueva York. Su tesis abordó la gobernanza del litio, lo que la llevó a viajar al norte argentino para entrevistar a comunidades locales. En mayo de 2025 llegó a Barrancas, Jujuy, una localidad de 350 habitantes a 3.600 m s.n.m., donde escuchó a mujeres artesanas que denunciaban la intermediación que les hacía vender sus tejidos a precios muy bajos, mientras el revendedor obtenía el cuádruple de la ganancia.

Ese testimonio impulsó la idea de crear un canal directo de venta. Mientras continuaba su investigación, Valentina recibió la invitación para presentarse en la sede de la UNESCO en París, donde compitió junto a otras 299 mujeres de entre 18 y 30 años. De las cinco sudamericanas, solo cinco fueron de América del Sur; allí conoció a María Fernanda Dávila (Perú), Catherine Boudreaux (EE UU.), Fernanda Mollo Vega (Chile) y Lorena Rosas Iparraguirre (Perú). Con ellas definió la estructura de Dreaming Hands, que hoy funciona exclusivamente en Argentina pero tiene la mira puesta en la exportación.

En Barrancas, Guillermina, una de las tejedoras locales, reunió rápidamente a todas las mujeres que trabajan el tejido. “Confío en vos porque volviste”, le dijo a Valentina, y comenzaron a grabar entrevistas y a organizar la producción. El proceso de confección de un suéter, por ejemplo, lleva tres días y se realiza sin costuras visibles: se inicia en el cuello, se sigue por la sisa, se separan los puntos para las mangas y se eleva el tejido con cinco agujas para lograr la forma final. Laureana, otra artesana, describió la técnica como “sin costura”.

Dreaming Hands ya está planificando la expansión. Próximamente, Valentina y Fernanda viajarán a otras localidades del norte argentino y a Chile, mientras María Fernanda y Lorena harán lo propio en Perú, en busca de nuevas comunidades que necesiten el apoyo del proyecto. El objetivo es crear una red de producción y venta que permita a las mujeres artesanas obtener precios competitivos a nivel nacional e internacional, reduciendo la dependencia de intermediarios.

El impacto se percibe también en la vida cotidiana de las familias. En San Salvador de Jujuy, el hijo de una artesana comenzó a aprender a tejer para ayudar a enviar los productos desde la provincia hasta Buenos Aires. “Esta es una preocupación solo de las mujeres, ya que solo ellas realizan esta actividad”, señaló Guillermina, subrayando que la iniciativa fortalece tanto la economía local como la transmisión del saber ancestral.

Con el reconocimiento de la UNESCO y el respaldo de Dior, Dreaming Hands se consolida como un ejemplo de comercio justo en la era digital, donde la tradición del tejido del norte argentino encuentra un nuevo mercado y, sobre todo, una forma de devolver a sus creadoras la dignidad y la rentabilidad que merecen.

Publicado el 10 de octubre de 2026 - 13:01hs

Compartir: X Facebook WhatsApp

Notas relacionadas