Vélez lleva su reclamo contra Boca al TAS en plena pugna electoral
El club presentó una apelación de 22 páginas ante el Tribunal de Apelaciones de la AFA, pidiendo anular el triunfo ante Boca y suspender la semifinal contra Racing. La dirigencia, inmersa en la campaña interna, advierte que, si no hay respuesta, el caso pasará al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS). La medida reaviva la discusión sobre la independencia del cuerpo disciplinario y la presión de los hinchas.
El martes 22 el Tribunal de Disciplina de la AFA falló a favor de Boca, confirmando la victoria del 2 de septiembre en la Copa Argentina. Desde Liniers, Vélez no aceptó la decisión y, al día siguiente, presentó una solicitud formal ante el Tribunal de Apelaciones para que se le declare ganador el partido y, a la vez, se suspenda la semifinal que enfrenta a Boca con Racing el domingo 27 en Rosario.
El escrito, que ocupa 22 páginas, se centra en la supuesta incorrecta aplicación del artículo 18 del reglamento. Según los abogados del club, la normativa sobre la “inelegibilidad del sexto extranjero” se activa en el momento de la confección y firma de la planilla oficial, no cuando el jugador ingresa al campo. En ese sentido, alegan que exigir la presencia física del jugador altera la regla de alineación por uso efectivo. Además, sostienen que Boca presentó a sus seis extranjeros en igualdad de condiciones y que no corresponde obligar a probar retroactivamente cuál habría sido el “excedente” o la decisión del técnico.
El reclamo también señala una contradicción entre los hechos probados y la consecuencia jurídica, y alega una afectación de la ventaja táctica y la igualdad competitiva. En la práctica, Vélez pide que se anule el resultado y que se suspenda la semifinal, mientras exige una respuesta “urgente” del tribunal, integrado por Héctor Latorraga, Fernando Luis María Mancini y Guillermo Rojo.
Detrás del expediente legal se percibe una tensión política interna. El presidente del club, Fabián Berlanga, y el vicepresidente Nelson Pugliese, que se perfila como candidato oficialista para la presidencia del club el 15 de noviembre, mostraron una postura combativa. Pugliese dirigió sus críticas al presidente del Tribunal de Disciplina, Fernando Mitjans, pero aclaró que la protesta no está dirigida a Claudio Tapia, titular de la AFA. La disputa se produce en medio de una campaña electoral que ya ha generado fracturas dentro del oficialismo, con al menos tres listas compitiendo por la dirigencia del club.
La presión de la hinchada también ha sido un factor determinante. Tras la clasificación de Boca en el estadio Kempes, los seguidores de Vélez comenzaron a cuestionar la decisión en redes sociales, lo que llevó al club a presentar la protesta “en tiempo y forma”. La misma presión se reflejó en la previa del partido contra Tigre, cuando jugadores llegaron en autos particulares reclamando el pago de una deuda de primas, según informó Berlanga.
En caso de que el Tribunal de Apelaciones no emita un fallo favorable, la dirigencia de Vélez advirtió que el caso será llevado al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), el organismo creado por la FIFA para dirimir controversias de esta naturaleza. Una fuente con peso dentro de la AFA comentó que, aunque los clubes pueden agotar todas las instancias institucionales, “es difícil que el Tribunal de Apelaciones falle a favor”.
La situación plantea varias preguntas sin respuesta. ¿Logrará el Tribunal de Apelaciones dictar una decisión antes del domingo, cuando Boca y Racing ya están preparando la semifinal? ¿Qué implicancias tendría una eventual intervención del TAS para la credibilidad del sistema disciplinario de la AFA? Y, por último, ¿cómo influirá esta controversia en la contienda interna del club, que ya muestra signos de división entre las distintas listas que se disputan la presidencia?
Mientras tanto, el equipo de Guillermo Barros Schelotto sigue en la lucha por el título del Clausura y la tabla anual, pero la sombra del conflicto institucional ya se hace sentir en la cancha y en los pasillos de la dirigencia. La novela de la primavera 2026 del fútbol argentino continúa, y el desenlace de este reclamo podría marcar un precedente para futuros litigios entre clubes y la AFA.



