5.000 clínicas privadas podrían colapsar sin prórroga de la emergencia sanitaria
El sector de la salud advierte que la medida que evita aportes y embargos está a punto de vencerse. El Congreso debe decidir antes de fin de año si mantiene la excepción que cubre a PAMI, obras sociales y prepagas. Mientras tanto, la brecha entre costos e ingresos sigue siendo alta.
Según fuentes del sector, alrededor de 5.000 clínicas y sanatorios privados enfrentan serios riesgos si no se prorroga la emergencia sanitaria que data de la crisis de 2001. Esa normativa les permitió “evitar el pago de aportes y contribuciones sin ser embargadas”, lo que, según los propios prestadores, mantiene a flote al sistema de seguridad social; de lo contrario, “el sistema de la seguridad social estaría al borde de la quiebra”.
Una de las principales prepagas calificó la situación como “preocupante”. Los informes de las cámaras del sector indican que la brecha entre costos e ingresos de clínicas y sanatorios alcanzó el 57 % en diciembre de 2023 y se estabilizó en un 26 % en la actualidad. Aun con esa mejora, el sector señala que “el sector prestador está en un equilibrio precario y desigual, se recuperó donde dominan las prepagas”.
El Congreso tiene hasta fin de año para decidir si vuelve a prorrogar la emergencia, que sigue cubriendo a los prestadores que atienden a afiliados del PAMI, de obras sociales provinciales y sindicales, y de la medicina prepaga. La incertidumbre sobre la prórroga deja en el aire preguntas clave: ¿qué criterios usará el Legislativo para evaluar la medida? ¿Existe un plan de contingencia si la ayuda desaparece y la brecha de ingresos persiste? La respuesta de los legisladores será decisiva para evitar que el sector de la salud caiga en una crisis estructural.






