Liberan a sacerdote ugandés de 78 años tras 13 meses en ICE
Un juez federal aceptó el habeas corpus presentado por su abogada y ordenó su salida del centro de detención de Aurora. Durante la internación la empresa GEO Group negó el uso de la silla de ruedas, obligando a otros internos a cargarlo hasta el vehículo.
Edward Nkugwa Kironde Nalwamba, sacerdote de 78 años originario de Uganda, fue puesto en libertad después de pasar trece meses recluido en el centro de detención del ICE en Aurora, Colorado. El lunes 19 de octubre de 2026 un juez federal acogió el recurso de habeas corpus y dictó que el sacerdote debía ser liberado a más tardar el martes 20 de octubre.
Según informó su abogada, Joy Athanasiou, el personal del recinto le negó el uso de la silla de ruedas para llegar al transporte, pese a haberlo trasladado previamente en silla de ruedas hasta la puerta principal. Dos detenidos del centro lo cargaron en brazos hasta el vehículo porque los empleados se negaron a permitirle usar la silla hasta el automóvil.
Nalwamba llegó a Estados Unidos el 1 de enero de 2002 con visa de turista. Tras el vencimiento del permiso, ejerció el sacerdocio durante quince años en la comunidad Resurrection Anglican Fellowship, en Greenwood Village. Un juez de inmigración le concedió la salida voluntaria en 2007, pero la autoridad de apelaciones emitió una orden final de expulsión en 2010. A pesar de esa resolución, el sacerdote permaneció en el país más de una década bajo supervisión.
El ICE lo arrestó el 18 de septiembre de 2025 en Lakewood y lo trasladó al centro de Aurora, operado por la empresa GEO Group. Durante la detención se enfermó de neumonía, perdió más de trece kilogramos y, desde junio, sufrió afecciones respiratorias continuas, dolores de pecho y mareos. La defensa legal sostuvo que necesitó terapia de rehabilitación.
El senador John Hickenlooper denunció en Facebook que la empresa administradora careció de “decencia humana”. Confirmó que su equipo solicitó a GEO Group la autorización para la silla de ruedas; la compañía prometió cumplir, pero, según el senador, no lo hizo. Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional recordó que el individuo permanece ilegalmente en EE. UU. y defendió la calidad de la atención médica brindada.
Con la orden judicial, el sacerdote volvió a la condición que tenía antes del arresto y mantiene su residencia en Colorado bajo una orden de supervisión.
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