Rodríguez Saá exploran unidad para retomar San Luis
Tras ocho años de distanciamiento, Adolfo y Alberto Rodríguez Saá se mostraron abiertos a reconciliarse y formar una coalición peronista provincial. La provincia, con apenas 1,15 % del padrón nacional, podría volver a ser un punto clave si los hermanos logran pactar una candidatura conjunta antes de las próximas elecciones.
San Luis, con cerca de 420 000 electores, representa una pequeña pero estratégica fracción del electorado nacional. En los comicios de 2023 el peronismo perdió la gobernación: el candidato oficial del PJ, Jorge “Gato” Fernández, obtuvo el 42,30 % de los votos frente al 52,9 % del mandatario en ejercicio, Alberto Rodríguez Saá. El resultado dejó al peronismo provincial con un “piso” de apoyo que, según analistas internos, aún permite montar una campaña competitiva si logra reunificar sus fuerzas.
Desde 2018 los hermanos Rodríguez Saá mantienen una relación tensa. El conflicto se agudizó cuando Adolfo respaldó la candidatura de Alicia Lemme y, más recientemente, la de Claudio Poggi en 2023, mientras Alberto impulsaba la candidatura de Fernández. La brecha se tradujo en una diferencia de ocho puntos en la votación, suficiente para que el peronismo pierda la gobernación.
En una entrevista concedida a FM La Nuestra 100.3, Adolfo, quien estuvo al mando entre 1983 y 2001, dejó entrever la posibilidad de “firmar la paz”. “Dios quiera. Hoy no hay nada, pero por supuesto que me gustaría. Hay que buscar los puntos que nos unen y dejar de lado las cosas que nos dividen”, dijo el exgobernador. En otro momento, ante una periodista militante, respondió que la unidad no se proclama, se construye con gestos, ideas y propuestas.
Alberto, también octogenario y gobernador en los periodos 2003‑2011, 2015‑2023, reapareció recientemente en la sede del Partido Justicialista de San Luis. En un acto con numerosos militantes, reiteró la necesidad de “volver más humildes al poder” y revivió la consigna “Hay 2027”, referencia a la proyección política a medio plazo. Según fuentes cercanas, el tono de Alberto ha suavizado respecto a sus críticas pasadas a su hermano, lo que algunos interpretan como una señal de aplacamiento.
El debate interno del peronismo puntano gira en torno a dos escenarios. El primero contempla que uno de los hermanos respalde al otro como candidato a gobernador, posición que, según encuestas internas, favorece a Alberto por su mayor caudal dirigencial y mayor reconocimiento entre los votantes. El segundo plantea la posibilidad de presentar a un tercer candidato, fuera del apellido Rodríguez Saá, como ocurrió en 2015 con Claudio Poggi. En esa línea, el diputado nacional Ernesto “Pipi” Alí, alineado con Alberto pero que recientemente se sumó al bloque del “Gato” Fernández, vuelve a ser mencionado como una opción viable.
A nivel nacional, la discusión sobre la unidad peronista se extiende más allá de San Luis. La mayoría de los dirigentes del PJ consideran que la construcción de coaliciones provinciales amplias es clave, como se intentó con el Frente de Todos en 2018. En la provincia, algunos observadores esperan que el 17 de octubre, Día de la Lealtad peronista, sirva como escenario para un gesto simbólico de reconciliación entre los hermanos.
Mientras tanto, la presión de los dirigentes locales para lograr un acuerdo aumenta. Tanto Adolfo como Alberto mantienen sus partidos y la intención de presentarse nuevamente, pero reconocen que la división interna debilita la competitividad frente a la oposición. “Esto no es solo para mi hermano, sino para todos los dirigentes. Tenemos que dejar de buscar la mugre y buscar lo que nos une”, reiteró Adolfo en la entrevista de radio.
En conclusión, la posible reunificación de los Rodríguez Saá podría reactivar la presencia del peronismo en una provincia que, aunque pequeña en número de electores, posee un valor simbólico importante para la estrategia nacional del PJ. La decisión de los hermanos, y la eventual definición de una candidatura única o de un tercer referente, será determinante para las próximas contiendas electorales en San Luis y, potencialmente, para la configuración del peronismo a nivel federal.



