Bullrich arma equipo y se distancia de Milei tras polémicas recientes
La senadora dejó de suavizar sus críticas al Gobierno y empezó a reclutar nuevos colaboradores. Además, avanza conversaciones con gobernadores y legisladores, mientras asegura que estará lista para ser una alternativa si Milei no recupera terreno en las encuestas.
Patricia Bullrich dejó de disimular la distancia con la Casa Rosada. Hasta hace pocos días equilibraba su discurso, suavizando la forma de sus críticas internas, pero los recientes insultos de Javier Milei a periodistas y la polémica con Brasil marcaron un punto de inflexión. Según fuentes cercanas, dentro de su entorno ya se habla de un “quiebre” con el Ejecutivo, aunque aseguran que no romperá ni tomará decisiones irresponsables.
En los últimos días la senadora comenzó a reforzar su equipo. Busca sumar voces que aporten ideas a su tarea parlamentaria y, sobre todo, garantizar que, si Milei no recupera terreno en las encuestas, esté preparada para ofrecer una alternativa que “reelija” el proyecto. No se dieron certezas sobre una candidatura, pero varios interlocutores percibieron que su único obstáculo sería que Milei mida más de 40 puntos y tenga encaminada su reelección, escenario que solo plantean encuestadoras afines al libertarismo.
Bullrich reactivó contactos con sectores políticos: sostuvo conversaciones con gobernadores, senadores y diputados, y con dirigentes de Juntos por el Cambio que ahora están enfrentados al Gobierno, desde radicales hasta “lilitos” de la Coalición Cívica liderada por Elisa Carrió. Dos gobernadores que la escucharon describieron su postura como “muy enojada con que el Gobierno insista en cometer los mismos errores” y la vieron como una opción que mantendría el mismo rumbo pero con “cordura y sensatez”. Uno de ellos señaló que Bullrich decidirá su futuro “en marzo o abril”, aunque le sugirió que lo defina antes.
Los empresarios con los que mantiene contacto también perciben una fecha lejana. Uno comentó que “Patricia ya sabe lo que va a hacer, pero está midiendo los tiempos”. Otro, al que le ofreció financiamiento para una eventual campaña, respondió que ya hicieron campaña sin plata y que eso “es lo que menos nos preocupa”. Un tercer interlocutor pidió una encuesta que mostrara un margen de más de 20 puntos antes de iniciar conversaciones.
En el plano institucional, Bullrich sigue centrada en lo económico: defiende al sector industrial, a las pymes y a los sectores medios, y asegura que su electorado le pide una reacción del Gobierno. No notó animosidad contra Milei, pero sí resignación ante la falta de escucha. Algunos colaboradores advirtieron que detectaron intentos de espionaje y que se toman recaudos con ex funcionarios del Gobierno que se acercan.
La facción de La Libertad Avanza, que hasta hace poco veía a Bullrich como posible contención para electores republicanos, ya observa sus movimientos con preocupación. Bullrich, por su parte, repite que “ya habló con Milei todo lo que tenía que hablar” y que no piensa dar explicaciones a nadie más. Afirma que su objetivo es que a Milei le vaya bien y que, si él gana en primera vuelta, ella se quedará “cuatro años quieta”. Por ahora, la agenda incluye una reunión con los parlamentarios Sabrina Ajmechet, Damián Arabia y Juan Pablo Arenaza, y otra cita con técnicos como Gerardo “Jerry” Milman, Ezequiel Daglio y Cristian Larsen. Como celebró un colaborador de larga data: “La Patoneta empezó a moverse y ahora no la para nadie”.
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