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Cardiólogo advierte: la filosofía de vida frena el estrés crónico

En entrevista con La Nación, Daniel López Rosetti explicó que la forma de enfrentar la presión diaria pesa más que cualquier pastilla ansiolítica. El especialista describió los riesgos que el estrés sostenido representa para el corazón y planteó cambios de hábito como primera línea de defensa.

Redacción Tiempo REAL · Publicado el 2 de septiembre de 2026 - 15:24hs

Daniel López Rosetti, médico con más de tres décadas de experiencia en cardiología y director de la unidad de prevención cardiovascular del Hospital Italiano, sostuvo que la raíz del malestar actual no es la falta de medicación, sino la manera en que la gente organiza su día a día. En la charla concedida a La Nación, el doctor describió al estrés crónico como una “respuesta fisiológica que se vuelve patológica cuando se mantiene activa sin interrupciones”. Según sus palabras, el organismo interpreta cada presión como una amenaza, desencadenando una cascada de hormonas que elevan la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la coagulación de la sangre.

Los datos que citó el cardiólogo coinciden con estudios de la Organización Mundial de la Salud, que estiman que el estrés laboral y personal contribuya a cerca del 30 % de los casos de enfermedad coronaria en adultos mayores de 45 años. En Argentina, la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) de 2023 reveló que el 42 % de la población adulta reporta sentirse “muy estresada” en su jornada laboral, mientras que el 18 % admite consumir ansiolíticos de forma regular. López Rosetti puntualizó que, aunque los fármacos pueden aliviar síntomas temporales, no atacan la causa subyacente.

“La medicina puede bajar la presión en el momento, pero si la persona sigue viviendo bajo la misma lógica de urgencia, la presión vuelve en cuestión de horas”, explicó. En su opinión, la solución pasa por una “filosofía de vida” que priorice la gestión de los conflictos internos y la reducción de las batallas que no aportan nada. Propuso, entre otras cosas, la práctica diaria de la respiración consciente, la delimitación clara entre tiempo de trabajo y tiempo personal, y la evaluación periódica de los compromisos que realmente importan.

El doctor también abordó la tendencia creciente a prescribir benzodiacepinas como primera opción frente al insomnio y la ansiedad. Según él, el uso indiscriminado de estos fármacos ha generado una dependencia que, a la larga, empeora la calidad de vida y puede desencadenar efectos adversos en el sistema cardiovascular. “Los ansiolíticos no son una solución estructural; son un parche que puede ocultar problemas más profundos”, advirtió. En su lugar, recomendó la incorporación de actividades de bajo impacto, como caminatas de 30 minutos al aire libre, que según la literatura médica reducen la liberación de cortisol y mejoran la variabilidad de la frecuencia cardíaca, un indicador de salud autonómica.

Para ilustrar la efectividad de esos cambios, López Rosetti citó el caso de un grupo de pacientes de 55 a 70 años que, bajo su programa de “vida consciente”, redujeron su índice de masa corporal en un promedio de 2,5 kg y vieron bajar su presión sistólica en 8 mmHg después de seis meses. El programa, que combina educación nutricional, entrenamiento de mindfulness y redefinición de metas personales, no incluye prescripción de ansiolíticos salvo casos de contraindicación médica.

En el plano institucional, el cardiólogo recordó que el Ministerio de Salud lanzó en 2022 la Estrategia Nacional de Salud Mental, la cual promueve la integración de la atención psicológica en los centros de salud primaria. Sin embargo, señaló que la implementación sigue siendo limitada y que la mayoría de los pacientes siguen recibiendo la receta antes que la orientación psicológica. “Necesitamos que la política pública acompañe la educación del paciente”, afirmó.

López Rosetti concluyó la entrevista reiterando que el cambio de mentalidad no es una tarea puntual, sino un proceso continuo que requiere compromiso tanto del individuo como del sistema de salud. En sus palabras, “si aprendés a reconocer qué batallas vale la pena pelear y cuáles puedes soltar, el cuerpo responde con menos tensión y el corazón agradece”.

La reflexión del cardiólogo llega en un contexto donde la presión social, la incertidumbre económica y la sobrecarga digital hacen que el estrés sea una constante para gran parte de la población argentina. La propuesta de abordar el problema desde la filosofía de vida, más que desde la farmacología, abre una discusión sobre la responsabilidad personal y colectiva en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Mientras tanto, los profesionales de la salud siguen recomendando a los pacientes que, antes de buscar una pastilla, evalúen sus rutinas diarias y consideren pequeñas modificaciones que, acumuladas, pueden marcar la diferencia en su bienestar a largo plazo.

Publicado el 2 de septiembre de 2026 - 15:24hs

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