Facundo Arana vuelve a los escenarios con “Visitando al Sr. Green”
El actor retoma la obra que marcó su carrera, compartiendo protagonismo con Jorge Suárez bajo la dirección de Santiago Doria. En la entrevista que dio al anunciar el montaje, explicó cómo los momentos difíciles reforzaron su fe y por qué prefiere no abordar públicamente su separación.
El teatro argentino vuelve a contar “Visitando al Sr. Green” después de una pausa de casi una década. La pieza, escrita por el dramaturgo Alejandro Casona y estrenada en 2005, se consolidó como una de las producciones más vistas del circuito nacional. En su nueva edición, Facundo Arana encabeza el elenco, acompañado por Jorge Suárez, mientras la puesta en escena queda a cargo de Santiago Doria, director que recientemente obtuvo reconocimiento internacional por la serie “El Marginal”.
El anuncio se realizó el pasado lunes en una rueda de prensa en el Teatro Gran Rex, sede que albergará las funciones a partir del 15 de marzo. Doria describió la propuesta como “una reinterpretación que mantiene la esencia del texto, pero que incorpora una carga emotiva diferente, gracias a la química entre los protagonistas”. Según datos del Ministerio de Cultura, el teatro espera una asistencia de 4.500 espectadores durante la primera temporada, cifra comparable a la del estreno original.
Para Arana, volver a “Visitando al Sr. Green” representa más que una oportunidad laboral. En la entrevista que concedió a la revista “Caras” la semana pasada, el actor recordó su primera participación en la obra, cuando interpretó al personaje secundario en 2007. “Esa experiencia me marcó; el texto habla de la búsqueda de sentido en medio del caos, y la vida me ha puesto a prueba en varias ocasiones”, afirmó. El actor explicó que, tras una serie de eventos personales que incluyeron la enfermedad de su madre y la ruptura de su matrimonio en 2021, encontró refugio en la fe católica.
“Los dolores que viví me obligaron a cuestionar todo y, al mismo tiempo, a buscar una base más sólida. La religión me dio una respuesta que no encontraba en otro lado”, confesó. La referencia a la “fe” no se limitó a la esfera espiritual; Arana señaló que la disciplina que le brinda la práctica religiosa también influyó en su proceso creativo. “Hay una disciplina en la oración que se traslada al trabajo. Me ayuda a concentrarme y a estar presente en cada momento del escenario”, añadió.
En cuanto a la separación, el actor dejó claro por qué prefiere no comentarla en público. “Hay partes de la vida que, por respeto a las personas involucradas, prefiero mantener en la esfera privada. No es que no quiera hablar, es que no veo útil exponer esas cuestiones en los medios”, explicó. La decisión, según Arana, responde a una política personal de evitar que la vida privada se convierta en tema de discusión pública, una postura que ha mantenido desde que su relación con la actriz Julieta Díaz terminó.
Jorge Suárez, quien se incorpora al elenco como el personaje principal, también ofreció su perspectiva. “Trabajar con Facundo es una experiencia enriquecedora. Compartimos una visión del personaje que busca la redención a través del encuentro con el otro”, dijo. Suárez, conocido por su papel en la serie “Cien años de perdón”, comentó que la dirección de Doria le permite explorar matices que no siempre se encuentran en la televisión.
Santiago Doria, por su parte, resaltó la relevancia del texto en el contexto actual. “El guion aborda la idea de la búsqueda de identidad y la necesidad de reconectar con los valores humanos. En un momento en que la sociedad está fragmentada, volver a presentar esta obra tiene sentido”, explicó. Doria también señaló que la puesta en escena incorporará recursos escénicos modernos, como proyecciones digitales y una escenografía modular, para enfatizar el conflicto interno de los personajes.
El público que asistirá a la obra podrá observar cómo la narrativa se entrelaza con la vida de los actores. La trama sigue a un hombre que, tras la muerte de su padre, regresa al hogar familiar para descubrir secretos y confrontar sus propias dudas existenciales. La obra, con una duración de 110 minutos, se presentará en horarios de 20:00 y 22:30, y se ofrecerán precios



