Jóvenes pierden en PISA, alquiler y vivienda mientras Milei recorta educación
Los resultados de PISA 2025 dejaron a Argentina en los últimos puestos de lectura, matemáticas y ciencias. Al mismo tiempo, casi la mitad de los jóvenes sigue viviendo con sus padres y destinan hasta el 60 % de su sueldo al alquiler. El gobierno, por su parte, recortó el presupuesto del Plan Nacional de Alfabetización y los créditos hipotecarios apenas alcanzan el 3 % de la masa total.
Los últimos datos de la prueba PISA 2025 colocan a la Argentina en el puesto 62 de lectura, 75 de matemáticas y 71 de ciencias, de un total de 91 países evaluados. En el bloque latinoamericano, el país se ubica octavo entre trece participantes, muy lejos de la posición que ocupaba en 1998, cuando estaba segundo. La brecha educativa se traduce en una generación que, según el Centro de Investigaciones Sociales de la UADE, el 44 % de los jóvenes sigue viviendo con sus padres. Entre los profesionales de hasta 31 años, el gasto en alquiler llega a absorber hasta el 60 % de sus ingresos, lo que dificulta cualquier posibilidad de ahorro.
En el plano de la política pública, la meta constitucional de destinar el 6 % del PBI a educación, establecida en 2006, solo se ha cumplido tres veces. En 2024 el Ejecutivo impulsó el Plan Nacional de Alfabetización, una de las pocas propuestas con consenso técnico, pero en mayo recortó el 5,9 % de su presupuesto mediante la resolución 20/26. La medida plantea la pregunta de cómo se espera mejorar la calidad educativa cuando el propio programa que la sustenta pierde recursos.
El acceso a la vivienda agrava la situación. El Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda, basado en datos del INDEC, indica que los jóvenes de 25 a 35 años son el grupo más afectado: el 37 % (2,5 millones de personas) no logra independizarse y el 52 % de sus hogares sufre déficit habitacional. En el norte del país los indicadores son aún más críticos. Frente a este panorama, el gobierno ha anunciado créditos hipotecarios como “promesa de futuro”, pero el Informe de Inclusión Financiera del Banco Central del segundo semestre de 2024 muestra que los menores de 25 años representan menos del 3 % del total de créditos otorgados. ¿Son suficientes estas líneas de crédito para revertir una tendencia que lleva años empeorándose?
El voto juvenil también muestra señales contradictorias. En los comicios que llevaron a Milei al poder, el 68,6 % de los votantes de 16 y 17 años respaldó al presidente, aunque el año pasado un tercio de esa franja no acudió a las urnas. El índice de Confianza en el Gobierno, medido por la Universidad Di Tella, señala que los jóvenes de hasta 29 años fueron los que más variaron su valoración entre julio y agosto: una fuerte caída en junio seguida de un repunte en agosto, aunque los propios técnicos del estudio advierten de un posible error muestral. La falta de claridad en estos indicadores dificulta entender si la base juvenil sigue firme o se está erosionando.
En la arena política, el discurso oficial atribuye parte del apoyo juvenil a la relanzada soberanía de las Malvinas, mientras que algunos analistas calculan una merma de hasta el 25 % en el respaldo de los jóvenes si no se acelera la recuperación económica. La estrategia del partido libertario incluye la designación de Federico Sharif Menem, de 24 años, como referente de la rama juvenil, y la organización de encuentros en provincias clave. Sin embargo, la ausencia de políticas concretas en educación y vivienda plantea la duda de si la militancia juvenil será suficiente para



